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Venezuela: Conferencia de Luis Britto Garcia, «El peor convenio petrolero del mundo»

by reenvia Red Latina sin fronteras (enred_sinfronteras [at] riseup.net)
Venezuela: Conferencia de Luis Britto Garcia, «El peor convenio petrolero del mundo»
y entrevista al compañero Mario Silva
Venezuela: Conferencia de Luis Britto Garcia, «El peor convenio petrolero del mundo»

https://www.youtube.com/@cedesve

https://cedesve.com/category/blog-cedes/

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Canal Telegram: https://t.me/Cedesve

Venezuela 2 de septiembre de 2026

El peor convenio petrolero del mundo
Conferencia del maestro Luis Britto García

https://luisbrittogarcia.blogspot.com/

Video completo (2 horas): https://youtu.be/eTkVjqHYTxA

Transcripción parcial

«…en este espacio que es el Centro de Estudios para la Democracia Socialista, nosotros acudimos a nuestro a nuestros maestros. Invitamos al al maestro Luis Brito García, que por supuesto como siempre nos honra tenerlo entre nosotros y nosotras».

https://tatuytv.org/

Editorial publicada titulada «La batalla por regresar a nuestra historia».

…Lectura de algunos fragmentos:

Aunque la historia no empezó el 3 de enero y hay que analizar cómo se llegó a ese punto, los últimos meses han estado caracterizados por un giro político vertiginoso en favor de la burguesía nacional y foránea y del imperialismo norteamericano.

Nuestra condición actual como país es de una soberanía totalmente hipotecada. Si los ingresos petroleros van a una cuenta del Departamento del Tesoro estadounidense y el gobierno nacional tiene que enviar un presupuesto para que se liberen parcialmente sus propios recursos.

Si los órganos judiciales y electorales se nombran bajo tutela de Estados Unidos. Si las leyes más importantes se desarrollan en borradores compartidos con la Casa Blanca y los ejecutivos de Chebrón, si el Ejército imperial puede entrar y salir libremente y bombardear lo que le dé la gana en territorio nacional, ¿qué queda? realmente de una nación independiente.

¿En qué mundo el país que mantiene sanciones criminales contra nuestro pueblo, que bombardeó Venezuela y secuestró al presidente puede ser un «aliado»? …podríamos detenernos en la batalla de cifras sobre el reciente acuerdo histórico petrolero con la administración Trump. Sin embargo, el análisis es bastante claro. El gobierno nacional ya retrocedió a niveles desastrosos el control y participación nacional en la industria petrolera y este acuerdo ofrecerá condiciones aún menos favorables para el país.

Si en los últimos años había algún retraso entre una política de conciliación de clases bajo el bloqueo económico y un discurso que conservaba ciertas claves del proyecto bolivariano, esta brecha se ha cerrado por completo.

En el pasado quedó cualquier noción de que Pedbesa puede producir petróleo, que la vivienda es un derecho, no una mercancía, que la tierra debe pertenecer a quien la trabaje, etcétera, para no hablar de términos como socialismo o imperialismo que desaparecieron por completo.
En cambio, hoy el objetivo es exclusivamente generar las mejores condiciones posibles para el capital. Hay que reformar leyes, desnacionalizar y privatizar, desalojar en el campo y en la ciudad, entregar divisas sin freno, flexibilizar la esfera laboral, todo lo que haga falta para que la gente con mucho dinero se sienta segura de ganar aún más dinero. Y luego vendrá el goteo. Todas las claves del discurso neoliberal de los últimos 40 años son ahora comunes y corrientes en la vocería del gobierno nacional, que hay que atraer la inversión porque solo así se genera empleo, que la única forma de tener escuelas y hospitales es subordinando a la industria energética Estados Unidos y a su empresariado.

No hay mejor ejemplo de la entrega a los intereses extranjeros y capitalistas que el hecho de que la mitad del país está permanentemente oscuras para que las corporaciones sigan extrayendo sus ganancias de nuestro subsuelo.

La avalancha de retrocesos tampoco está cerca de terminar. Todavía está por concretar el plan de privatizaciones de activos estatales encomendado por el gobierno, la reforma laboral a medida de FED Cámaras, la reducción del estado a nombre de la eficiencia y la reestructuración de una deuda tan grande como ilegítima para profundizar aún más la dependencia de Venezuela.

Durante años se suprimió y reprimió el debate interno porque estábamos bajo asedio imperialista y de la derecha internacional. No importaba que la discusión fuese sobre la mejor manera de resistir sin sacrificar el proyecto.

Había que callar frente a todo tipo de atropellos, ya que si la derecha llegaba al poder, desmantelaría todas las conquistas de la revolución y entregaría el petróleo en bandeja de oro a Estados Unidos.

Y ahora los propagandistas oficiales quieren demostrar la cuadratura del círculo, que lo que tiene todas las características de una entrega y su misión colonial, en verdad es un avance estratégico, ganar-ganar. No hay error más grave, indignante que tomar a la gente por estúpida.
Durante meses escuchamos que había que prepararse para la guerra de todo el pueblo, que Estados Unidos tendía su Vietnam 2.0 y no recibiría ni una gota de petróleo si llegara a agredir a Venezuela. Nadie deseaba un baño de sangre, pero se afirmó que había que resistir de forma asimétrica contra la agresión imperialista. Luego resulta que no teníamos armas suficientes y nos vienen a explicar con plastilina que ser un vasallo del imperio no está mal.

Para cerrar lo que nos parece que es lo más importante. En un pasado no tan distante, el pueblo venezolano conquistó su dignidad arrebatada por unos y por otros durante siglos e irrumpió como protagonista en su propia historia. Lo hizo de la mano del comandante Chávez. Las luchas desde abajo catapultaron a Chávez hacia Miraflores y él como infiltrado cambió las reglas de un juego hasta entonces exclusivo para las élites.

Este fenómeno no fue un accidente histórico, no fue producto de un barril a $120, fue una creación heroica con lucha, con pensamiento crítico y con un horizonte claro, el socialismo.
En ese camino se cometieron errores, se ignoraron viejos vicios y se crearon nuevos. Todo eso hay que estar dispuesto a debatir con humildad y honestidad. Sin embargo, nosotros y nosotras no vamos a renunciar a Chávez solo porque su legado fue pisoteado por quienes representan todo lo contrario al proyecto bolivariano, pero se aferraron a la imagen del comandante para heredar una legitimidad que nunca merecieron.

La revolución no se hace con atajos. La lucha es también por la memoria histórica y aquí quienes quieran ser la orquesta del Titanic para conservar cargos o pequeños feudos son libres de hacerlo.

El imperio hace planes para el futuro de Venezuela mientras diferentes facciones pelean para hacer el gobierno en la calle de turno. El reto tanto en nuestra nación como en el continente es volver a organizar a las y los iguales. la gente de a pie que nada tiene que perder más allá que sus cadenas.

Empezar de nuevo no significa empezar de cero.
Desde nuestra trichera comunicacional, así como los espacios políticos donde participamos, daremos nuestro aporte para visibilizar las luchas y afilar la conciencia. La última palabra no será del imperialismo y sus cipayos. El pueblo venezolano volverá a ser protagonista y hacer andar las ruedas de su historia.
(…)

Bueno, este eso queríamos compartirles, no lo leímos completo, pero bueno, creo que recogimos el espíritu de lo que plantean los compañeros de nuevo, nos solidarizamos con este mensaje para la discusión.

Y sin más dejo en el uso de la palabra al maestro Luis Britto García:

Bueno, muy buenas tardes a todos.
Les agradezco profundamente que estén reunidos aquí. Es decir, es la idea de que todo lo que estamos criticando tiene una audiencia y es una audiencia invisible y enorme en el país, a pesar de que actualmente parecen haber dos reglas comunicacionales. Uno, la opacidad. No se sabe absolutamente nada. Uno se entera de las cosas fundamentales escudriñando páginas en el exterior cuando tiene internet. Yo recuperé internet ayer en la noche y tuve que hacer un tratado sobre esto adivinando.

Y en segundo lugar, las noticias que llegan son enteramente confusas y contradictorias.
Yo creo que nunca ha sido más pertinente el dicho de Bolívar que dirigió en una carta a José Antonio Páez en el sentido de que «en el velo del misterio no trabaja más que el crimen».
Cuando ustedes vean una cosa rodeada de misterio, de tinieblas, de tergiversaciones, de indirecta, de opacidades, allí hay algo raro que hay que desentrañar es justamente esto. En las conversaciones por este mal llamado acuerdo parece que tienen por lo menos 3 meses, aunque yo creo que deben tener por lo menos 3 años o quién sabe si 30 años bajo esto, porque esto es repetición de cosas anteriores.

Entonces, bueno, ¿qué es lo que hay aquí? Vamos a desentrañarlo a través del velo del misterio. Es una es una indagación bastante bastante larga, ¿no?.
Fíjense, primero introducción que yo siempre hago: ¿Cuál es la situación actual que estamos viviendo?
Para mí, señores, estamos en guerra.

Sencillamente nos declararon la guerra a través de un acto violento, no provocado, no autorizado ni por el Congreso de Estados Unidos y ni reconocido por el nuestro.
Simplemente que una guerra a veces tiene baches, tiene descontinuidades, pero en el curso de esa descontinuidad han aplicado ejecuciones extrajudiciales contra ciudadanos venezolanos.
A otros los han sacado del país, los han expulsado. En algunos otros casos pues han violado el espacio territorial, el espacio aéreo, el espacio marítimo.

Han instalado personal armado con diversas diversas motivaciones, excusas, etcétera. Y sobre todo están cometiendo un enorme latrocinio con todas las riquezas y el futuro de Venezuela, al cual vamos a hacer algunas referencias acá.
No ha habido un tratado de paz, por eso decimos, estamos en guerra. Nos bombardearon, nos secuestraron al presidente, asesinaron varios centenares de compatriotas y de hermanos de otras nacionalidades que nos defendían.

Y después de ese holocausto, ¿qué ha habido? Había un tratado de paz?. Algo que diga que arregle las cosas, que intente remendar el desgarrón terrible que había. No, en absoluto. La vida sigue de lo más normal.
Por eso digo, estamos en guerra y debemos entonces comportarnos así. ¿Y qué pasa en ese estado de guerra?

Hay dos opciones fundamentales.
Número uno, bueno, Estados Unidos asesinó infinidad de compatriotas bajo la excusa de que el presidente era supuestamente ilegítimo. No se sabe porqué.
Ahora, sin embargo, actualmente se reconoce a una vicepresidenta como legítima, designada por el presidente ilegítimo y la fuente de ese poder son las mismas elecciones anteriores por las cuales Nicolás Maduro Moro fue elegido legítimamente presidente de la República.
Es decir, ahí hay una contradicción.

Usted no puede desestimar a la persona que nombra, instituye a otro y entonces decirle, «No, ese no es válido.» Pero el nombramiento que él hizo sí es válido. ¿Cómo es eso? O es o no es.
Sencillamente. Entonces, Estados Unidos tiene que definir esa situación.
Para la mayor parte de los venezolanos, sencillamente diría yo, «Oye, hemos sido objeto de una agresión no justificada por ningún tipo de normativa, no autorizada por el Congreso de Estados Unidos, que ha cometido actos criminales contra nuestra población y además de eso, entonces se mantiene un estatuto que yo puedo únicamente calificar como de pillaje sostenido, ininterrumpido de los bienes de la República Bolivariana y su Pueblo.

Sencillamente porque las otras cosas son intermitentes. De cuando matan a alguien, se desaparece «x» persona, , son despedidos una cantidad de de jueces del Tribunal Supremo, hay cosas intermitentes.

Pero lo que es continuo, perpetuo, incesante, es el despojo de la riqueza que le pertenece a Venezuela. Que nos pertenece y que le pertenecen a nuestros hijos y nietos si se llegara a tal cosa. Es decir, un despojo total, absoluto y perpetuo, como vamos a verlo en la demostración consiguiente.

Entonces, bueno, lo primero que tenemos que ver es lo siguiente.
Dentro de esta atmósfera de desinformación, de opacidad, se ha hablado mucho del mejor convenio, acuerdo o lo que sea del mundo. Ahora, primero habría que ver la proporcionalidad de los objetos del convenio. ¿Qué se está decidiendo allí? Supuestamente va a haber una inversión de unos 90.000 millones de dólares.

En función de que se cedan los derechos sobre 65.000 millones de barriles de petróleo en unas 17 concesiones venezolanas.
Esto ha sido objeto de alboroso. Algunos medios dicen, «Qué bueno, no sé cuántos mil millones, van a llover dólares, vamos a gozar de la abundancia.»
Señores, eso no implica que le vaya a tocar al pueblo ni siquiera un céntimo de dólar de esas cantidades.

Esos millones son inversiones privadas, propiedad de las empresas a las cuales se ha convocado.
Inversiones privadas, además, para sacar un provecho exorbitante. No es que vayan a invertir por caridad ni por benevolencia, etcétera. Sencillamente de eso en principio, salvo que se empleen algunos gastos laborales en personal, etcétera, eso no le toca a Venezuela absolutamente nada.

Es decir, sencillamente la cantidad va a poner capitales para extraer riqueza de una mejor manera y entonces sacar esa riqueza. sin aportar mayormente nada a la comunidad venezolana. ¿Cómo es esto? Bueno, lo vamos a demostrar detenidamente.
Fíjese, algunos de ustedes no habrán oído hablar, yo he escrito mucho sobre eso, de una «executive order 14373».

Resulta que desde principios de enero cualquier suma que le ingrese a Venezuela por minerales y por cualquier rubro en última instancia no va a nuestro tesoro, no va al presupuesto nacional, sino que va al tesoro de los Estados Unidos. Una partida del tesoro de Estados Unidos.
Imagínense eso. Todos nuestros ingresos son automáticamente transferidos a un tesoro foráneo.

Verifiquen eso. Busquen internet security order 14373 para que vean la inmensidad de ese latrocinio ejecutado.
Entonces, bueno, dirán ustedes, pero esto no puede ser. Efectivamente, en la executive order se reconoce que esos bienes depositados allí son propiedad de Venezuela, pero Venezuela no puede usar, gozar ni disponer de ello. Como todos los que están aquí conocen las tramas jurídicas, sabrán que la propiedad es el derecho de usar, gozar o disponer de una cosa. Si susted no puede usar, gozar ni disponer de algo, es que no es propietario. Todo eso es una inmensa expropiación de toda la riqueza de Venezuela quedó allí. ¿En qué condiciones y qué está sucediendo con eso, señores?

De nuevo recurro al problema que uno tiene aquí que hacer informaciones por búmerang, por triangulaciones. Parece que uno estuviera un sectante midiendo el cuerpo celeste.
«Financial Time», a través de una investigación muy laboriosa determinó que Estados Unidos había vendido algo así como 13.000 millones de barriles de petróleo venezolano. Perdón, petróleo venezolano por valor de 1.000 millones de dólares en el primer semestre de este año.
Bueno, magnífico. Pero, ¿dónde está ese dinero?

Quiero hacerle un comentario sobre esta magnitud, qué es lo que ella significa.
Fíjense ustedes, en diciembre del año pasado, nuestro presupuesto gasto aprobado por nuestra Asamblea Nacional fue de 19.000 millones para todo el año. De duplicarse en el segundo semestre, el latrocinio que tenemos, esta gente nos habría yo robado 26.000 millones de dólares sin ningún tipo de compensación, simplemente. Bueno, si es verdad, 26000, porque 13000 y 13000, 26000 ni más ni menos. una cifra escalofriante.

Ahora, bueno, pero se supone que los estadounidenses son gente seria, pesetera, extraña, saca cuenta qué informe se ha dado, ¿no?, digamos, a nuestro Congreso, nuestra Asamblea Nacional, nuestro país sobre el uso de esos recursos que supuestamente son de nuestra propiedad. Absolutamente nada.

No ha habido ningún informe ni siquiera al Congreso de Estados Unidos sobre el destino de Sofo. Piensen ustedes lo que es no 1000, no 1 millón, sino 13.000 millones de dólares perdidos en la nada. El único informe concreto es que aparentemente en un momento de esa suma le separaron 300 millones de dólares al gobierno venezolano para que dispusiera de esos 300 millones de 26.000 millones. Eso es casi una limosna ofensiva y es en efecto todo eso, toda la riqueza.

Venezuela está en un agujero negro, está en un pozo sin fondo del cual no sale ni siquiera informaciones.
Es decir, ese es el régimen al cual estamos sometidos como víctimas de una guerra de saqueo.
Es esto novedoso, ¿no? Hay que aprender de la historia.
En Irak, después que intervinieron con falsos pretextos, despedazaron el ejército, asesinaron al presidente de Irak, se estableció un mecanismo parecido o igual. Los ingresos de Irak por la venta de petróleo no iban en ninguna forma a las autoridades ni al tesoro aquí, iban a una partida de la Reserva Federal.

¿Qué tal? Resulta que han pasado 23 años desde esa destrucción de una gran aniquilación de su patrimonio cultural, humano, etcétera, y sigue el mismo mecanismo.
Es decir, dinero que le ingrese a Irak por razón de su hidrocarburo, por lo que sea, no va para el pueblo iraquí, sino que va para una partida en la Reserva Federal. En nuestro caso tenemos el honor de que no es la Reserva Federal, sino el Tesoro de Estados Unidos. Ahora, ¿piensan ustedes que de los ingresos públicos de Venezuela, mucho más del 90% era por la venta de hidrocarburos, de minerales, etcétera? Yo digo, ¿qué organismo puede resistir que de repente se le corte cerca del 90% más de sus ingresos, de sus alimentos, etcétera?

Eso no lo resiste ningún gobierno, ninguna empresa, ningún organismo. Como que a ustedes le hicieron una operación en el esófago y todo lo que ustedes comen va a otro estómago y ustedes se queda a secar.
Ese es el principio funcional de lo que estamos viviendo. Que eso muy rara vez se lo menciona.
Yo he tenido que hacer todo tipo de equilibrio, pero consulten ustedes, está «security order 14373» para que vean la inmensidad del latrocinio y no presten oído a otras cosas.

Ahora, otro elemento que sobre el cual se ha discutido mucho, repito, todavía a estas alturas no se sabe si ese convenio de verdad ha sido concluido, ni tampoco hasta donde se, hay un documento oficial y verídico, hay contradicciones sobre el mismo. Y una de las contradicciones fundamentales es que el presidente de Estados Unidos dice que eso es por 100 años.
Desde luego es una afirmación escalofriante: 100 años en hasta el año 2.116, un siglo largo en el cual transcurrirán cuatro a cinco generaciones de venezolanos atados por un compromiso que de manera no válida supuestamente habríamos construido habría contraído representantes de la generación presente. Eso es una cosa escalofriante, espeluznante.

Piensen ustedes que Medina Angarita en el año 43 limitó la duración de las concesiones a unos 40 años. Incluso ese plazo fue muy extenso porque Carlos Andrés Pérez hacia el 74 nacionalizó la industria y se acabó con esas concesiones.
La pretensión es entonces que este convenio va a regir un siglo, un siglo de ausencia, como dirían por allí. Es es una cosa atroz, impresionante. Quizá movida por el rechazo unánime que empezó en todos los medios de comunicación cuando se planteó esa cifra. La vicepresidenta encargada de la presidencia dijo que no, que eran 25 años.

Ahora, entonces, ¿en qué quedamos? Son 100 Son 25?
Bueno, yo diría lo siguiente, se pueden dar opiniones, pero ¿quién tiene las armas, el aparato coercitivo y la insolencia para hacer que su opinión prevalezca en este caso? Contra la palabra de un simple vicepresidente de un país contra el cual se desató una operación de guerra demoledora y demás.

Es decir, estamos en la duda en eso como en infinidad otras cosas. No hay una verdadera claridad. Se está violando el artículo a la Constitución que señala el derecho a la información imparcial, oportuna y veraz.
Sobre todo, piensen ustedes en qué agenda de la situación venezolana actualmente se está cumpliendo eso? ¿Cuántos cuerpos armados del exterior tenemos aquí? ¿Cuál es su estatuto? ¿En función de qué están aquí?
¿Cuánto se están robando de todo?

De verdad, ¿las personas que fueron muertas a través de un misilazo en el Callao formaban parte de una organización delincuencial? (…) Ninguna de esas cosas es informada.
Únicamente sabemos que está ocurriendo un latrocinio feroz, tremendo. Entonces y que además hay una pugna incluso hasta ahora. Yo hasta anoche no se si ha habido una decisión, pero esa pugna señala además en qué condiciones de precariedad, improvisación, irresponsabilidad se está haciendo un convenio, porque a pocas horas de su vigencia uno de ellos dijo que son 100 años, otro dijo 25, un tercero dice que son 1000 años.

Es decir, ¿qué qué en qué forma se discutió eso? ¿Hubo siquiera discusión o meramente se está llamando a alguien para que «mira, firma aquí, firma ahí, aprovecha aprovecha que tienes todavía tinta en la pluma?»
Esa pluma, esa tinta también va a ir para el fondo de la Reserva Federal, ¿no? Aprovéchala mientras la tienes allí.

Bueno, fíjense, en esas condiciones estamos. Entonces, bueno, ¿qué implican las operaciones que se han ejecutado hasta ahora y las previstas en este acuerdo? Es una figura llamada alienación de recursos naturales venezolanos.

El artículo 12 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, cosa que yo respeto mucho, es perfectible, puede ser mejorada, pero con esa Constitución en la mano, en un momento en que el imperio secuestró al presidente legitimo, las masas desarmadas volvieron a reponer al presidente constitucional en su cargo.

Entonces esa Constitución, ese librito azul, entre otras cosas dice, «Los yacimientos mineros e hidrocarburos, cualquiera que sea su naturaleza existente en el territorio nacional, bajo el lecho del mar territorial, en la zona económica exclusiva y en la plataforma continental, pertenecen a la República, son bienes del dominio público y por tanto inalienables e imprescriptibles.
Estoy hablando como un abogado, de hecho, lamentablemente lo soy, pero inalienable que es no pueden ser cedidos, no pueden ser vendidos, no pueden ser regalados, no pueden ser rifados.

E imprescriptibles: El paso del tiempo no puede borrar este dominio que nos corresponde a todos los venezolanos sobre la riqueza de nuestro país.
Entonces, ¿qué se está tratando en ese supuesto convenio o acuerdo o como se llame? Está justamente tratando de disponer de recursos que son inalienables e imprescriptibles.
Y aquí entonces vemos la importancia de ese pequeño librito azul en virtud del cual una vez el pueblo venezolano rescató la constitucionalidad, la legalidad y la democracia en Venezuela.
Es decir, esos recursos no pueden ser objeto de disposición libre en un acuerdo, en un pacto, en un convenio, un tratado, o lo que sea. La Constitución lo prohíbe.

Mientras la Constitución exista y aunque la deroguen, esos bienes siguen siendo imprescriptiblemente y de manera inalienable propiedad de la República.
Desde que en 1826 el Libertador transfirió la propiedad del subsuelo a la República que antes había sido de la corona, pero el libertador y desde entonces una norma firme, continua, incontrastable, etcétera, en nuestros países. Ahora, violación de la reserva del Estado sobre la actividad petrolera y otras industrias de interés público y de carácter estratégico.

El Estado venezolano, por razones históricas entre las cuales figura este decreto del Libertador, pero además siglos de experiencia, tiene una reserva sobre la industria petrolera y minera. Fíjense, el artículo 151 dice: «En los contratos de interés público, si no fuera improcedente acuerdo con la naturaleza de los mismos, se considerará incorporada aún cuando no estuviere expresa».

Una cláusula según la cual las dudas y controversias que puedan suscitarse sobre dichos contratos y que no llegaren a ser resueltos por los tribunales competentes de la República de conformidad con sus leyes, sin que por ningún motivo ni causa puedan dar origen a reclamaciones extranjeras.

Yo he liberado una permanente batalla aquí porque no hay contrato, no hay acuerdo, no hay cosas en donde no aparecieron (…) : «esto se resolverá por instancias internacionales» . (…)
Me gasté yo los ojos escribiendo cosas contra eso y ustedes ven por qué. Primero, la Constitución lo prohíbe y no lo prohíbe por una razón baladí, por encargarle a un tribunal extranjero, una corte arbitral, perdimos en gran parte el dominio sobre la Guayana Esequiba. Y desde entonces ese artículo está en nuestras constituciones, en todas y cada una de las distintas constituciones que hemos tenido aparece ese artículo con mínimas derivaciones.
¿Por qué? Por eso mismo, si usted entrega la decisión sobre las cuestiones de interés nacional y orden público de la Nación a tribunales extranjeros, los soberanos son ellos.

Pueden de repente deponer al presidente de la República, declarar ilegítimas leyes, decidir controversia sobre nuestros recursos naturales, etcétera.
Entonces, vean ustedes la importancia de esto. Ahora, este acuerdo pretende disponer sobre los recursos naturales de Venezuela, la reserva de nuestro país, la riqueza de nuestro país y además evidentemente yo no sé todavía nadie tiene, yo creo que ni el propio presidente de Estados Unidos tiene el texto de ese acuerdo. Son enteramente vaporosos. Depende de la voluntad. A él le conviene que ese acuerdo no se sepa nunca lo que es.

En una época las leyes eran secretas. En la antigua Roma las leyes eran secretas y usted faltaba la ley sin saber cuál era la ley. Y eso llevó a una sublevación de los plebeyos.
Bueno, necesitaríamos una pequeña sublevación nuestra para que se despejara esta niebla informativa y legislativa que tenemos.
(Aplausos)

Veo que he despertado la conciencia histórica de los oyentes, llevándolos a la vieja antigua Roma. Es cierto, las leyes eran secretas en una época y eso es, pero estamos regresando a esa época. Leyes, acuerdos, políticas, etcétera, son secretas. Y si no son secretas, son borradas por una política comunicacional que distrae a la gente, le hace ocuparse de otras cosas, tratan temas irrelevantes.

Entonces, bueno, fíjense el artículo.
Entonces, el Ejecutivo Nacional no puede abdicar de esa reserva que tiene sobre la administración y la disposición de la riqueza mineral y de las riquezas estratégicas del país.
Les leo. Artículo 156 de la competencia del poder nacional, numeral 16, el régimen y administración de las minas hidrocarburos, el régimen de tierras baldías y la conservación, fomento de aprovechamiento de los bosques, suelos, aguas y otras riquezas naturales del país corresponden al poder nacional. Eso no corresponde a las transnacionales, al Departamento de Estado, al «Southern Command». A toda esa pila de entes que están atormentando nuestras noches como pesadilla.

Todo eso es competencia exclusiva del poder nacional y cualquier intento de arrebatarle esa competencia carece de validez y de legitimidad y por lo tanto es nulo, sin ningún tipo de efecto.
Y entonces, vean ustedes el artículo 312, todo eso está en el librito azul, es bueno reconsultarlo: El Estado se reserva mediante la ley orgánica respectiva y por razones de conveniencia nacional, la actividad petrolera y otras industrias, explotaciones, servicios y bienes de interés público y de carácter estratégico.
¿Puede una junta de magnates, ladrones, pillos de siete suelas, estafadores y pedófilos decidir sobre esa materia? No.

La Constitución tiene otra opinión y allá ellos con sus opiniones, pero la nuestra es la de la Constitución. La Constitución fue sancionada con el voto de más del 75% de los venezolanos.
Y para seguir adelante, artículo 303: Por razones de soberanía económica, política y de estrategia nacional, el Estado conservará la totalidad de las acciones de petróleo a Venezuela, sociedad anónima o del ente creado para el manejo de la industria petrolera, execuándolas de las filiales, asociaciones estratégicas, empresas y cualquiera otra que se haya constituido, se constituya como consecuencia del desarrollo de negocio de petróleos de Venezuela, sociedad anónima.

Aquí no se puede a través un convenio, un arreglo, un una especie de corruptela, de lo que sea, variar o acabar con el régimen de propiedad del pueblo venezolano sobre los recursos de su país. Eso es imposible.
Y entonces es por todo lo que vemos este acuerdo parecería que intenta conferirle a quién sabe qué, unas empresas que ni siquiera son conocidas, que eran parte de estas facultades.
Entonces, fíjense, todavía otro elemento a considerar allí dentro de esta situación.
Creo haberles señalado ya que resulta que todo lo que este supuesto acuerdo disponga no va a tener ninguna atingencia para nosotros.

Porque lo que ganemos a través de ello va a ir a una partida del tesoro de Estados Unidos. Sencillamente, es decir, eso no. Entonces, estamos discutiendo sobre nada. Eso es como ese cuento dos borrachitos discutiendo, peleándose por una botella vacía. Resulta que la botella nos la vaciaron ya y nosotros que nos peleemos por el cascarón, por lo que sea, por lo que quede de eso, pero lo que es el licor celestial, eso se lo está chupando Estados Unidos a través de sus oleoductos, etcétera, etcétera.

En todo caso, hay que señalar un poco lo siguiente para volver a la realidad de lo que está ocurriendo. Fíjense el día esto también una indagación en los medios internacionales porque los acá no dicen nada. El día 9 de enero, apenas 6 días después del secuestro del presidente Maduro, Trump llama a una reunión en la Casa Blanca, a la cual concurren unas 14 o 16 empresas estadounidenses para que hagan oferta. Además, muy institucionalmente le dijo, «Recuerden, ustedes aquí no están contratando con Venezuela, están contratando conmigo.»
Ya él había dicho en otra ocasión, «Qué bueno que al vencedor va el botín.» Es decir, Venezuela es simplemente un botín de ese caballero.

Entonces, ¿cuántas empresas arriesgaron la inversión allí?
Ninguna, ninguna, ni un dolar pusieron, fíjense, eran empresas petroleras, etcétera, por varias razones. La fundamental es la seguridad jurídica. Para ellos invertir necesitan un piso jurídico de obligaciones sólidas, ¿no?
Que de repente un gaznápiro se apareciera allí a decirle, «Todo esto me lo cogí yo y le puedo dar trocito a ustedes, migajas de esto.»
No, no había seguridad jurídica.

Es lo que Venezuela ahora debe estar ejerciendo el cuchillo para su propio pescuezo, tratar de darle seguridad a esos saqueadores.
Oigan, pero ustedes pueden saquearnos con la mayor confianza, es seguro enteramente saquearnos. no deben tener nada que le suceda.
Es una es una tarea muy empeñosa, ¿no?

Yo no sé hasta qué punto se estará cumpliendo, ¿no? Porque la opacidad comunicacional no funciona. El lo cierto es que aparentemente según en el acuerdo sí habría gente dispuesta a invertir en Venezuela. un pequeño detalle que trasuda de toda esa serie de imprecisiones.
Ninguna de esas grandes empresas que se retrajo son las que están en este nuevo acuerdo. Son en su mayoría empresas nuevas, improvisadas.

Hay un sinvergüenza llamado Alejandro de Tancura allí que está en representación de no se sabe qué cosa, un tipo buscado por diversos delitos financieros y además entre la gente que va a invertir en nosotros, eso debe llenarnos de orgullo, está el Pentágono.
Resulta exacto. Se supone que es un acuerdo comercial de empresas productivas en un país que cree en la libertad económica, en la no intervención del Estado y uno de los fondos que está allí es del Pentágono, es decir, vamos a hacer propiedad supuestamente nuestra riqueza de el Departamento de Defensa de Estados Unidos. Debe estar bien cuidado porque por lo menos a pesar de que todas las guerras últimamente en que se han metido las han perdido, salvo la que nos están haciendo a nosotros por ahora.

Resulta que hay esa situación, es decir, hay todo un nuevo pool de empresas que no se sabe quiénes son, no tienen antecedentes. Y una de ellas es «para orgullo» de nosotros por ser objeto de su atención el Pentágono de Estados Unidos.

Ahora el vamos a pensar lo siguiente. ¿Qué sucedió en esa reunión del 9 de enero, aparte del hecho de que dijeron que no había seguridad jurídica? El segundo elemento es muy conmovedor.

Resulta que mientras los gringos nos bloqueaban, nos cercaban, no saboteaban, hacían todo lo posible por destruirnos, había dos países que se habían mantenido invirtiendo, construyendo, sacando adelante la industria de los hidrocarburos, exportando hidrocarburos.
Esas dos naciones eran China, por un lado y por otro lado Rusia. a través de una filial de un nombre enredadísimo, Rosneft…

Es decir, ese repunte económico que había tenido Venezuela es porque esos dos países habían seguido explotando los yacimientos petroleros.
Ahora, la pregunta es, bueno, ¿y qué pasó con la invasión? Eso es otro de los enigmas informativos allí. No, no solo que no hay información al que se atreva a preguntar, pero aparentemente a cada momento me tropiezo con indicio de que siguen operando, porque una cosa es arrebatarle sus recursos naturales a un país emergente y otra meterse con un país que tiene armas atómicas, ejército, etcétera. Entonces, aquí hay la situación más extraña del mundo. Las grandes empresas gringas no quisieron invertir.

Hay todo un conjunto de pequeñas empresas aventureras, pero aparentemente una parte importante de la producción petrolera venezolana, mucho más del 45% -según un economista marxista que se llama Richard D. Wolff-, está funcionando a través de China y a través de Rusia que además creó una flota fantasma para exportar esos hidrocarburos. Fíjense ustedes qué curiosa es nuestra situación.

Ahora, otro gran misterio, si uno de ustedes tiene una bola mágica o sabe echar el Tarot, pues lo digo en serio, porque no no se rían. Sabe echar el tarot. Bueno, lo que nos entregan los amigos chinos y los amigos de la Federación Rusa, por eso pasa a nuestro tesoro o pasa a la partida de la «executive order» y demás.

Yo he agotado mis noches echando la baraja inglesa, la baraja española, en la huilla. Eso, no hay forma. Hasta ahora casi todas las informaciones que he obtenido es que sí, que esas empresas siguen trabajando, siguen exportando petróleo.

Ahora, el secreto, los secretos, eso está más allá de los secretos de la pirámide, es si el dinero que nos aportan por aunque sea un centavo va a suplir las necesidades del pueblo venezolano o simplemente se lo están robando los gringos como todas las demás cosas.
Pero fíjense ustedes entonces qué distinto y qué es lo que sucede también con eso. Fíjense, hay lo siguiente. Los ingenuos creerán que el negocio del petróleo es una cosa que tú cierras la llave y de repente abres otra vez la llave y todos los pozos empiezan a echar surtidores de petróleo.

Los pozos necesitan un mantenimiento continuo y por efectos del mismo bloqueo que Estados Unidos nos hizo, del sabotaje continuo, de explosiones como de la planta de Amuay, que ahora se ha ido demostrando que fue un enorme sabotaje que hicieron, gran parte de los pozos de Venezuela están inactivos, requerirían una inversión de mil millones de dólares o mucho más de mil millones, a lo largo de por lo menos 10 años.

¿Por qué de todos modos son importantes? Son pozos de petróleo pesado y casi todas las refinerías de la costa sur de Estados Unidos están adaptadas a ese tipo de petróleo.
Hay una engrane sumamente importante, lo que quiere decir que todas estas empresas que se aparecen a última hora a meter su cucharilla, por así decirlo, dentro de esa piñata, pues no es que van a sacar inmediatamente una suma inmensa, sino que van a tener que poner esos pozos en producción. Van a tener que invertir, van a tener que dedicar sumas importante, articular medios para que esa producción también salga al mar a través de los tanqueros, etcétera. Es decir, no es un negocio redondo como parecería, que es un palo a la piñata y echarse al suelo a recoger los caramelos, a llenarse los bolsillos.

Ese es todavía un negocio que hay que adelantar. Entonces, bueno, ¿cuál es la seguridad jurídica de la situación? Ya que ellos hablan de eso.
Fíjense, por eso es importante resituar jurídicamente lo que está ocurriendo. Yo creo que si ellos lo que quieren es seguridad, ya sabemos lo que debemos ofrecerles. Obviamente alguien quiere saquearnos, ¿cómo podemos ayudarlo? ofreciéndole seguridad en el saqueo.
Una pequeña pista que podemos dar, pero fíjense ustedes, uno de los problemas de esa seguridad es la cuestión jurídica específicamente.

Fíjense, es posible que este acuerdo y cualquier otro que se haga pueda ser anulado a través de la convención sobre los tratados de la Convención de Viena. Hay una Convención que se hizo en Viena sobre los tratados y que en última instancia es aplicable también a la ONU.
Si hay un tratado internacional que presenta defecto en su perfeccionamiento, ese tratado puede ser declarado no válido. Fíjense aquí los artículos. Coersión sobre un estado.
Esos tratados no son válidos cuando hay dos circunstancias:
Coacción sobre un estado por la amenaza o el uso de la fuerza. Si ustedes han logrado un determinado tratado por la amenaza.

¿No es amenaza el hecho de que el presidente de Estados Unidos puede repetir la invasión y el bombardeo cada vez más fuerte y demás.
O el uso de la fuerza, ¿no es uso de la fuerza, un bombardeo masivo de las principales ciudades de la costa de Venezuela, la presencia de marines armados, las amenazas de repetir en cualquier momento eso?. Entonces es amenaza y es no solo amenaza, uso de la fuerza.
Entonces dice el artículo 52 de esa Convención: es nulo todo tratado cuya celebración se haya obtenido por la amenaza o el uso de la fuerza en violación de los principios de derecho internacional incorporados en la Carta de las Naciones Unidas.

¿Qué tal? Esa es la seguridad jurídica que rodea ese mamotreto que están ahí cocinando a fuego lento, ¿no?
Y fíjense el artículo 53 de esa convención cuya lectura es muy entretenida y recomiendo a todos los presentes, tiene un aire «vienés» además. Como 53 tratados que están en oposición con una norma imperativa de derecho internacional general (…)

Es nulo todo tratado que en el momento de su celebración esté en oposición con una norma imperativa de derecho internacional general para los efectos de la presente convención. Una norma imperativa de derecho internacional general es una norma aceptada y reconocida por la oportunidad por la comunidad internacional de estados en su conjunto como norma que no admite acuerdo en contrario y que solo puede ser modificada por una norma ulterior de derecho internacional general que tenga el mismo carácter.

Ahora tenemos normas de esa índole, normas internacionales que impidan el uso de la agresión, de la fuerza, de la coacción.
Caramba, ¿será posible? Bueno, consulten ustedes el artículo 1 de la Carta de las Naciones Unidas, norma muy difícil de encontrar, muy poco publicitada.

Dice el artículo 1, los propósitos de las Naciones Unidas son: Uno, mantener la paz y la seguridad internacionales y con tal fin tomar medidas colectivas eficaces para prevenir y eliminar amenazas a la paz y para suprimir actos de agresión u otros quebrantamientos de la paz y lograr por medios pacíficos y de conformidad con los principios de la justicia y del derecho internacional el ajuste o arreglo de controversias o situaciones internacionales susceptibles de conducir a quebrantamientos de la paz.

¿Ha habido un quebrantamiento de la paz en Venezuela? Sí. Mataron gentíos, destruyeron infraestructuras, destruyeron instalaciones, nos están robando lo que nos pertenece. Y entonces, por si cupieran dudas, léanse el artículo número dos de las cartas de las Naciones Unidas, un texto casi desconocido.
Numeral cuatro, los miembros de la organización en sus relaciones internacionales se abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado o en cualquier forma otra forma incompatible con los propósitos de las Naciones Unidas. Es decir, Venezuela ha sido víctima del uso de las fuerzas. Sí.

Venezuela ha sido víctima del uso de coacción. Sí.
Estas medidas que se están tomando, este supuesto pacto contubernio o lo que sea, es fruto de la voluntad del pueblo venezolano? No.

¿A quién se ha consultado eso? En Venezuela hay innumerables formas de consulta popular. No se ha consultado a nadie, al extremo, que todavía no se sabe sobre qué consultar, porque el pueblo no conoce qué es lo que se está tramando allí.

Entonces, bueno, la conducta Estados Unidos hacia Venezuela durante el precedente siglo se caracterizó, digo yo, por sistemáticamente recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de nuestro país. Entonces, bueno, los referidos artículos de la Carta Organización de Naciones Unidas pueden ser, por tanto, invocados a efecto de la aplicación de la Convención de Viena sobre nulidad de los tratados. Ese contubernio, ese acuerdo es un tratado, sí, está supuestamente confeccionado por gobierno.
Comprende obligaciones que supuestamente tienen que ver con las obligaciones de los estados participantes.

De modo que de cabeza a pie, si es que de eso tiene pie o cabeza, parece que no tiene ni lo uno ni lo otro, eso es absolutamente nulo, de toda nulidad e ilegítimo, es decir, no se sostiene jurídicamente.
Y entonces, bueno, sobre eso la otra opción es que no hay hasta el presente consulta sobre ese 22 acuerdo.

Y repito, nuestro derecho venezolano contemporáneo tiene infinidad de forma de consulta a la voluntad popular, entre otras, para que no vean que estoy mintiendo, porque a veces uno fantasea mucho.
Artículo 73 de un librito llamado Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, cuya lectura recomiendo muy entretenida: serán sometidos a referendo aquellos proyectos de ley en discusión por la Asamblea Nacional cuando así lo decidan por lo menos las dos terceras partes de los o las integrantes de la asamblea.

Si el referéndum concluye en un sí aprobatorio, siempre que haya concurrido el 25% de los electores y electoras inscritos, inscritas en el Registro Civil Electoral, el proyecto correspondiente será sancionado como ley.
Los tratados, convenios o acuerdos, como quiera que se llame el contubernio ese, internacional que pudieran comprometer la soberanía nacional o transferir competencias a órganos supranacionales, podrán ser sometidos a referendo por iniciativa del presidente o presidenta de la República en Consejo de Ministros por el voto de las dos terceras partes de los integrantes de la Asamblea. O por el 15% de los electores o electoras inscriptos inscriptas en el registro electoral.

Y entonces vean ustedes como hay dos formas evidentes de consulta popular.
Claro, tiene sus bemoles. El poder siempre puede utilizar formas y convocar un consenso ír, pero es una bandera de lucha. Es decir, hay que presionar eso.
Eso es fundamental. A cuenta de qué se va a comprometer la mayor parte de la riqueza venezolana durante un plazo que no se sabe si va a ser de 25 o de cuatro veces 25, es 100 años o de 1000 años, una cuestión así, sin consultar a los afectados que son los propietarios en común de todo ese conjunto de riquezas et eso es absolutamente insostenible. Entonces, vean ustedes desde el punto de vista jurídico más o menos algunos aspectos sobre esta abominación que se ha estado construyendo.

Entonces, la pregunta práctica vendría a ser, bueno, pero qué hacer?, porque en todas estas controversias vále ese he dicho de «que usted tiene la razón, pero va preso usted».
Bueno, ¿cómo mete usted preso a 33 millones de venezolanos?
Es decir, mientras no se convoca una forma efectiva de de decir la voluntad popular, pues aparentemente hay un poder que puede ejercer su potencia, hacer su voluntad o su capricho.
Pero piensen ustedes, en 1958, Venezuela estaba bajo una dictadura clara, declarada, infame, rechazada por la gente y aquello como que iba a seguir eternamente. Gente que decía, «Bueno, este señor va a durar más que Gómez».

De repente, el 21 de enero del 58 tocaron unas cornetas en unas calles de Caracas y el toque de corneta se volvió general. Eso fue como las trompetas de los muroscó. Hubo manifestaciones en todo el país y 3 días después la situación tan insostenible que un grupo de militares le dijo al dictador: «General, es oportuno que usted se vaya a temperamentar en otros climas más favorables.»

Y de entonces inició el convulsivo propósito de nuestra democracia. Esa democracia abusó, obviamente llegó a provocar 10.080 defunciones o asesinatos que le da la Comisión de la verdad, que logró esa cifra provisional y parecía eterna también. Fíjense que de repente subieron el precio de unos pasajes, alguien rompió el cristal de una guseta en Guarena. Al día siguiente todo el país estaba en insurrección. Eso costó aparentemente cerca de 5.000 muertos. Pero allí se acabó el bipartidismo.

Ni Acción Democrática ni Copei volvieron a ganar una sola elección.
Y eso dio lugar a una insurrección militar que fracasó incluso en el momento, pero hubo que soltar a uno de los responsables, el principal, porque era el hombre más popular del país y ganó después las elecciones con un margen inconcebible. Entonces, la humillación tiene de positivo que cuando llega una masa crítica explota. Eso es como el uranio.
Otro mirar que por cierto nos retiraron. Ellos utilizan unas expresiones muy elegantes. Se robaron nuestro uranio enriquecido. Ellos lo retiraron. Bueno, ese uranio cuando llega a cierta masa deja de ser uranio y produce una explosión atómica.

Entonces, lo que tenemos es no olvidar esa arma del pueblo, de todos los pueblos del planeta.
El momento en que se hacen inmanejables porque no pueden soportar más el abuso, la explotación, el robo, la humillación, se hacen incontrolables e invencibles.
Entonces, en alguna forma tenemos que facilitar esa explosión, llegar al acuerdo que nos unifique, que nos haga expresar nuestra voluntad, porque sobre estas cosas la inmensa mayoría de los venezolanos no tiene ningún consenso. Es más, ¿cómo va a tenerlo si son cosas secretas que nadie sabe?

Son tan vergonzosas que son mantenidas en el misterio. Como decía Bolívar: en la sombra solo opera el crimen.
Bueno, el momento en que se adquiera conciencia suficiente, necesaria, indispensable de ese crimen, el pueblo va a encontrar las maneras de hacer valer su voluntad.
Y esto no lo digo de una manera vacua, entre las partes de la conferencia que salté porque yo no sé qué tiempo tenemos, pero vamos a tratar de no abusar de la paciencia. No hay que abusar la paciencia del pueblo ni siquiera en una conferencia.

Fíjense que está la desproporción entre lo que se entrega y lo que se obtiene. ¿Qué se entrega? o por lo menos que se somete a un régimen de concesiones. Oye, una parte sustancial de nuestras reservas que son bienes objetivos, concretos, específicos de los cuales depende el funcionamiento del mundo.
Cifras que a mí me encanta señalar: en cuatro o cinco décadas, según British Petróleum, según la Agencia Internacional de la Energía, según la OPEP, se van a agotar las reservas de hidrocarburos del planeta.
Piensen ustedes lo que eso significa.

Ahora, ¿cuándo se van a agotar las de Estados Unidos? En 5 años.
Tienen una ridícula reserva estratégica que da como para 90 días o 60 días y que ya se le está agotando, además.
Entonces estamos sentados sobre el destino del planeta y si sabemos hacer valer la importancia de eso, si tenemos el valor, si tenemos la claridad, la determinación, podemos imponerle condiciones al mundo y lograr de esas décadas de energía fósil que quedan, que sean destinadas a la preparación de otro mundo que no dependa de la energía media fósil, si no, va a venir un colapso civilizatorio inconcebible. La Edad Media va a ser un juego de niños y ese colapso está cada vez más próximo para Estados Unidos.

Estados Unidos, fíjense, su único bien es un papel pintado de verde que lo imprimen indefinidamente y que no vale nada. Tiene una deuda pública que equivale al 124% De su PIB y ese papel cada vez más está perdiendo valor, tanto los bonos del tesoro como los dólares ya no valen nada. Las demás potencias están saliendo de su reservas y cuando eso se opere, todo ese imperio que se envalentona contra nosotros, pretende sentarnos reglas, se va a venir abajo como un castillo de naipe.

Entonces nosotros tenemos una realidad que son las reservas de energía fósiles. Ellos lo que tienen es la amenaza, es una cosa inmaterial y tienen además papeles que no valen nada y se están viniendo abajo. Entonces tenemos que estar conscientes de que nuestra situación no es absolutamente desesperada, pero requiere valor.

Como quiera que dentro este medio extraordinario una de las cosas que hay es que uno de repente publica, trata de publicar cosas en la prensa y no se las publican. Yo a cada un momento meto un articulito histórico sobre el libertador, a veces también censuran al libertador.
Bueno, y demuestro que la República ha muerto no una vez, repetidas veces ha sido derrotada, vencida. La iniquidad ha triunfado sobre ella. Los patriotas han tenido que salir corriendo para salvar la vida y sin embargo, gracias al tesón, al empecinamiento, han conseguido hacer valer la república y restablecer o imponer, instaurar la soberanía.

Entonces, estamos en ese combate. Las cosas no se dan por sí solas, no bajan del cielo.
No hay bien por el cual no haya que luchar. Y entonces yo considero que la soberanía de la cual depende la existencia de la Patria y la Patria que es, yo diría, la presencia compartida de todos nosotros.
Hay una cantidad de personas de las cuales nos sentimos solidarios, cómplices en alguna forma que nos importan.
Todo eso es una cosa que tiene precio disfrutarla.

Es decir, hay que asumir un riesgo, hay que asumir una actitud y entonces esperar que todo vaya bien. Y si no, asumir el destino, pues más vale morir de pie que suplicar de rodillas.
Eso es una cuestión absolutamente cierta.

Uno puede estar derrotado en un combate, pero lo que no puede ser derrotado sin combatir.
Eso es la condición más humillante que puede existir. Uno puede ser derrotado por uno mismo. Y entonces esa es la perspectiva actualmente para Venezuela, pero ojalá fuera para Venezuela.
Este combate se libra en todos los países de la tierra. En este mismo momento hay oligarquías armadas, dueñas de los medios de comunicación, de la finanza, que están planificando el exterminio el género humano para suplantarlo por máquinas que trabajan 24 horas durante los 7 días de la semana, no cobran prestaciones, etcétera.

Los seres humanos estamos a punto de ser declarados sobrantes.
Eso ya es real. Eso no lo digo yo, lo dicen todos los canallas : Elon Musk , lo dice Billy Gates, todos esos. Estamos a punto de ser suplantados.
Tenemos que dar en este momento una lucha por la persistencia de la humanidad. Y esa lucha por la persistencia de la humanidad pasa por la persistencia de nuestras patrias y por esa presencia compartida del prójimo con el cual compartimos la complicidad de que nos importe y de pensar que quizás le importamos un poquito a ellos.

Bueno, podríamos seguir divagando sobre todos los elementos el de la infamia de este Esto es inagotable. Esto es un tema la cueva de Ali Baba de las infamias y las claudicaciones, pero eso nos llevaría varios años sobre todo y eso que no tenemos todavía el texto completo.
Entonces, pero yo creo que estas guías, estas ideas eh abren un poquito la curiosidad del público. Espero que sigan atentamente el desenvolvimiento de esto, sobre todo y comprendan el horror de lo que está sucediendo enmascarado bajo cosas placenteras como van a venir las inversiones, nos vamos a ahogar en dólares, etcétera. No, la realidad es otra, una realidad dura, feroz, a la cual tenemos que hacer frente y tratar de sobrevivir. Muchas gracias.
(Aplausos)

(…)
Nadie puede parar a 33 millones de personas que están con una idea compartida. No hay cómo. ¿Ponen 33 millones de marines cada uno con una pistola apuntándolos a la nuca? No es posible.

La obediencia se vale en la soledad de las personas, en el miedo, en la distancia.
Pero si esta gente de verdad, bueno, ellos tienen que saber exactamente que lo que está pasando es eso. Nadie los quiere, nadie los ha llamado, nadie está dispuesto a soportarlos.
Eso lo tenemos que tener por seguro y lo proclamamos nosotros hasta que ellos lo entiendan también, pero yo creo la mayoría de ellos lo entienden. ¿Por qué no tienen los marines aquí en las calles? Pero el rechazo de la gente es tal que mejor nos servimos de agentes locales.
Es decir, es posible. Aparecemos aquí con una bandera de Estados Unidos, nos la queman. Entonces, bueno, vamos a hacer una cosa que estamos invadiendo, pero como que no estamos invadiendo, ¿no? Sí están invadiendo, sí están bombardeando, si están asesinando, si están vulnerando la economía sobre todo sí están robando y no están. Exacto.

Entonces, bueno, frente a eso no podemos ser pasivos, tenemos que defendernos, tenemos que resistir. Yo digo, resistencia es resistencia, es re-existencia. Resistir es existir.
Entonces, bueno, tenemos que dar prueba de existencia. Mucha gente anda por ahí, parece un muerto viviente que no no se atreve a decir nada. No, no, no!
Resistir es existir y tenemos que ver esa prueba con los medios a disposición de cada uno de nosotros.

Entonces, bueno, ese es el desafío y la lección que saco yo de toda esta serie de intervenciones, algunas muy inteligentes, oportunas, importantes, inventivas con soluciones prácticas, por ejemplo, bueno, promover un gran paro.
(Aplausos)

NOTA: Ver Conferencia completa y debate posterior en el video.

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31.08.2026 Entrevista al compañero Mario Silva

https://www.youtube.com/live/-ZYrm50_xnA
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