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El descenso de Usamérica, el ascenso de América Latina...
Ninguna persona informada puede ignorar la ola de cambios progresistas que recorre América Latina y el Caribe en los últimos tiempos...
El descenso de Usamérica, el ascenso de América Latina
Phillip Agee
http://www.counterpunch.org
Ninguna persona informada puede ignorar la ola de cambios progresistas que recorre América Latina y el Caribe en los últimos tiempos. Durante muchos años, sólo Cuba mantuvo en alto la antorcha a través de sus ejemplares programas de salud y educación gratuitas, y de sus enormes logros en la cultura, los deportes y la ciencia. Aunque hoy en día ningún cubano afirmaría que todo es perfecto, todo lo contrario, probablemente todos estarían de acuerdo en que no hay punto de comparación con la situación de Cuba antes de la Revolución. Todo esto lo hicieron a pesar de los esfuerzos de Usamérica por aislarlos como un ejemplo inaceptable de independencia y autodeterminación, para lo que usó toda clase de métodos sucios, desde la infiltración, el sabotaje, el terrorismo, el asesinato y la guerra económica y biológica, hasta las mentiras incesantes de los medios de comunicación de muchos países. Conozco estos métodos muy bien, pues fui agente de la CIA en América Latina en la década de 1960. Cerca de 3.500 cubanos han muerto debido a actos terroristas y más de 2.000 han quedado incapacitados de forma permanente. Ningún país ha sufrido el terrorismo por tanto tiempo y con tanta persistencia como Cuba.
Durante todos estos años, incluso antes de tomar el poder en 1959, la Revolución cubana se ha visto obligada a obtener información de inteligencia en Usamérica con fines defensivos. Esta era la misión plenamente justificada de los Cinco de Cuba, presos desde 1998 y con largas condenas después de haber sido condenados por varios delitos en Miami, donde era imposible que tuviesen un juicio justo. Se les condenó por conspiración para espiar y para cometer asesinato. No obstante, solamente recogían información relacionada con los terroristas criminales que desde Miami planificaban operaciones en contra de Cuba, actividades ignoradas por el FBI y otros organismos similares. Estos cubanos nunca buscaron ni recibieron información clasificada por el gobierno de Usamérica. Sus casos siguen en apelación y lo estarán por muchos años, pero sus condenas, totalmente prejuiciadas, están, junto con el linchamiento legal de los inmigrantes anarquistas Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti en 1920, entre las injusticias más vergonzosas de la historia de Usamérica. Todos quienes consideran que la imparcialidad, los derechos humanos y la justicia son importantes, deben apoyar la causa por la libertad de los Cinco de Cuba a través de los 300 comités de solidaridad por la Liberación de los Cinco que existen en 90 países.
La política actual de Usamérica, con sus medios y sus metas, puede encontrarse en el informe de casi 500 páginas de la Comisión de Asistencia para una Cuba Libre publicado en 2004 y en la actualización publicada en 2006, la cual tiene un apéndice secreto. Una meta fundamental, la misma en 2007 que en 1959, según creo recordar, es el aislamiento de Cuba para evitar la propagación de este mal ejemplo, y la política actual, si tuviese éxito, significaría nada menos que la anexión de Cuba a Usamérica y su dependencia total, de hecho si no de derecho, como afirman los cubanos. Otras metas fundamentales desde 1959 siguen siendo, casi 50 años después, fomentar una oposición política interna y causar dificultades económicas que produzcan desesperación, hambre y desesperanza. No es ninguna exageración decir que estas metas son genocidas.
La guerra económica que Usamérica libra contra Cuba durante casi 50 años, sin embargo, no ha funcionado, aunque los cubanos que llevan las cuentas calculan su costo en más de 80 mil millones de dólares. La economía cubana, que cayó en picada a principios de la década de 1990 con el colapso de la Unión Soviética, comenzó a recuperarse en 1995. El crecimiento en 2005 fue de 11,8% y en 2006 fue de 12,5%, el mayor de América Latina. Algunos sectores han sobrepasado los niveles de desarrollo de finales de la década de 1980, antes del colapso, y otros ya casi han alcanzado ese mismo nivel. Las exportaciones de servicios, níquel, productos farmacéuticos y otros productos están en auge y Usamérica, a pesar de todo, no ha podido detener ese crecimiento.
Los esfuerzos de Usamérica por aislar a Cuba también han fallado. En septiembre de 2006 Cuba fue elegida, por segunda vez, para presidir el Movimiento de los Países No Alineados, integrado por 118 países, y dos meses después, por decimoquinto año consecutivo, la Asamblea General de las Naciones Unidas votó a favor de condenar el embargo económico de Usamérica a Cuba, esta vez por 183 votos a 4. En 2007, Cuba mantiene relaciones diplomáticas o consulares con 182 países. Además, La Habana es sede de innumerables conferencias internacionales sobre todos los temas imaginables, a las que asisten miles de personas de todo el mundo. Por último, en los últimos años Cuba ha recibido más de 2 millones de turistas extranjeros por año en sus instalaciones vacacionales de muy alta calidad. En lugar de aislar a Cuba, Usamérica se ha aislado a sí misma.
Más de 30.000 médicos y trabajadores de la salud cubanos salvan vidas y previenen enfermedades en 69 países, en muchos casos en áreas muy remotas y de difícil acceso que reciben muy poca, por no decir ninguna, asistencia de los médicos locales. Al mismo tiempo, 30.000 jóvenes provenientes de docenas de países estudian medicina en Cuba con becas del gobierno cubano. Todos fueron escogidos en áreas con escasez de médicos y todos están comprometidos a regresar a sus países de origen para ejercer en esas áreas.
En educación, el programa de alfabetización “Yo sí puedo” ha sido adoptado por cerca de 30 países en los cinco continentes, donde otros miles de cubanos son maestros voluntarios. Mediante este programa en español, portugués, inglés, creole, quechua y aymara, alrededor de 2.000.000 de personas han aprendido a leer y escribir; muchas de ellas luego siguen estudiando a través de toda una variedad de otros programas.
Gracias a estos programas de asistencia internacional, nunca antes la solidaridad del mundo con Cuba, así como su prestigio e influencia, habían sido tan grandes. Fue para defender estos valiosos programas que los Cinco de Cuba viajaron a Miami en la década de 1990.
Luego, en 1999 surgió Hugo Chávez, la última pesadilla de Usamérica en la región. Chávez que sigue el ejemplo de Cuba en Venezuela, con sus enormes ingresos petroleros, para establecer lo que denomina el Socialismo del Siglo XXI, con una política exterior de integración regional de acuerdo con su innovadora Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), que excluye totalmente a Usamérica. Este programa ya está en marcha a través de instituciones como el Mercosur en el comercio, Petrocaribe, Petroandina y Petrosur en el sector energético, el Banco del Sur en el sector financiero y Telesur en el área de los medios electrónicos.
Otro programa en el marco del ALBA es la Operación Milagro para operar gratuitamente a personas con cataratas, glaucoma y otras enfermedades oftalmológicas, que no pueden costear esas intervenciones. El programa comenzó en 2004 como un esfuerzo cubano-venezolano en el que venezolanos viajaban a Cuba para ser intervenidos. En un lapso de dos años, 28 países de América Latina y el Caribe participaban en el programa y las intervenciones para devolver la vista alcanzaban 485.000, 290.000 de ellas a venezolanos. Aviones cargados con pacientes van y vienen a La Habana todos los días, pero a principios de 2007 en Venezuela se estaban construyendo 13 modernas clínicas oftalmológicas, varias de las cuales ya han realizado cientos de operaciones en ese país. También se están construyendo clínicas en Bolivia, Ecuador, Guatemala, Honduras y Haití, todas con planificación y personal cubano. La meta de la Operación Milagro es devolver la vista a 6 millones de latinoamericanos y caribeños en un período de 10 años; además, el programa se está extendiendo a África.
El ejemplo cubano de tantos años y ahora el de Venezuela, han inspirado a los pueblos de Bolivia, Ecuador, Brasil, Argentina, Uruguay y Nicaragua para elegir líderes progresistas. La mayoría ha rechazado el “Consenso de Washington” de la década de 1990 y el modelo neoliberal, así como los esfuerzos de Usamérica por establecer una zona de libre comercio en el área. Todos están en proceso de desarrollar programas sociales y económicos de base, cada uno a su manera, con el objeto de mejorar la calidad de vida de sus pueblos, especialmente de las mayorías largamente excluidas y afectadas por estas injusticias. Aunque los logros de Cuba siguen brillando, la antorcha de la Revolución ha sido efectivamente pasada de la imponente figura de Fidel, aquejado de salud a sus 80 años, a Chávez, otrora militar y docente, inspirado por Simón Bolívar y José Martí.
Cuando reflexiono sobre estas nuevas esperanzas para los cientos de millones que habitan esta enorme región, no puedo dejar de pensar en Próspero, cuando se dirige por última vez a sus discípulos en Ariel, el ensayo clásico de José Enrique Rodó, que aún leen los estudiantes en América Latina. Tomando prestado de La Tempestad e instando a los jóvenes a seguir el elevado espíritu de la virtud y el bien representado por Ariel y a rechazar el tosco materialismo de Usamérica representado por Calibán, Próspero hace una comparación entre el idealismo latinoamericano y Usamérica que es tan válida hoy como en 1900, cuando el ensayo fue publicado por primera vez.
Si bien América Latina se mueve con rapidez hacia posiciones progresistas, casi inimaginables hace apenas 10 años, en contraste Usamérica, al menos desde la era de Reagan, se ha estado moviendo paso a paso hacia el Fascismo del Siglo XXI. El paso se ha acelerado en los últimos seis años del gobierno republicano de George W. Bush, primero, con la adopción de la Ley Patriota, para lo que se aprovechó de la situación de emergencia creada después del ataque a las Torres Gemelas en septiembre de 2001, y luego, con la adopción de la Ley de Comisiones Militares en 2006, ambas con un significativo apoyo de los congresistas demócratas. Otras leyes fortalecen esta tendencia.
El gobierno federal de Usamérica ahora tiene poderes legales para vigilar nuestras comunicaciones, tanto por teléfono como por correo ordinario, correo electrónico y fax, así como nuestras cuentas bancarias, tarjetas de crédito, los sitios que visitamos en la Web y los libros que compramos o leemos en las bibliotecas. Ahora son legales la tortura, las cárceles secretas, el secuestro y el encarcelamiento indefinido sin juicio ni recurso a los tribunales a través del habeas corpus. También lo es la “rendición extraordinaria”, que ocurre cuando el gobierno de Usamérica entrega sus prisioneros a otros gobiernos que probablemente los torturarán y asesinarán. Investigaciones realizadas por el Parlamento Europeo han identificado alrededor de 1.200 vuelos secretos de la CIA que transportan a estas personas a cárceles secretas, para lo cual usan aeropuertos europeos. Cualquier persona, usamericana o de otra nacionalidad, puede hacerse merecedora de este tratamiento, basta con que el gobierno la califique de “combatiente enemigo ilegal”, cuya única definición es alguien que “ha apoyado resuelta y materialmente las hostilidades contra Estados Unidos.” Por hostilidades o actos hostiles puede interpretarse casi cualquier cosa que se oponga a las políticas de Usamérica, desde un discurso que exprese solidaridad con Cuba, hasta una manifestación en protesta por la guerra en Iraq. Si alguna vez un “combatiente enemigo” es llevado a juicio, no será juzgado por sus iguales sino por un tribunal militar usamericano que podrá usar como pruebas rumores y declaraciones obtenidas bajo tortura.
Estos poderes, que recuerdan al régimen Nazi, no son sólo una espada de Damocles usamericana que espera caer sobre quienes ese país percibe como enemigos. Han aplicado la represión, con toda su fuerza, desde la invasión a Afganistán en 2001; de ello hay suficientes pruebas provenientes de las cárceles y los campos de concentración de Bagram, Abu Graib y Guantánamo, así como de los testimonios de muchos inocentes atrapados en este proceso y que fueron posteriormente liberados. Se trata de la aplicación en todo el mundo de un poder fascista embarcado en una nebulosa y no definida “guerra contra el terrorismo” que no tiene fin ni límites geográficos. Desde septiembre de 2001, el gobierno de Bush no ha dejado de dar falsas razones para lo que, en su opinión, son las causas del terrorismo islámico, sin admitir jamás que se trata de la reacción y la resistencia de un pueblo ante las políticas imperiales de Usamérica, ante su apoyo a la ocupación y colonización de las tierras árabes por Israel y a la negativa de Israel de volver a las fronteras anteriores a la Guerra de los Seis Días de 1967.
Hasta 2006 Usamérica había designado a unas 17.000 personas en todo el mundo como “combatientes enemigos”, según informes de prensa. Combínese esta represión con los contratos leoninos otorgados a firmas privadas usamericanas, como por ejemplo en el caso de la seguridad y la “reconstrucción” en Iraq, y el hecho de obligar al gobierno iraquí, siempre con los ojos puestos en el premio, a celebrar “contratos de producción compartida” enormemente perjudiciales para el país, por períodos de 30 años, con las principales compañías petroleras usamericanas y británicas que habían sido excluidas de Iraq antes de la invasión, unido a una de las más fuertes reducciones del poder de los sindicatos en la historia, y se obtiene la unión entre el poder del gobierno y el de las corporaciones que Mussolini, el inventor la palabra en 1919, describió como la esencia del fascismo. La única luz en el túnel ha sido la reciente acusación de 13 agentes de la CIA en Alemania y otros 26 en Italia por secuestro y otras violaciones de las leyes de esos países. Claro que nunca serán juzgados, pero ya es un adelanto que hayan sido acusados.
Otra característica del Fascismo del Siglo XXI de Usamérica es la protección de los terroristas que le han prestado servicios. Existen muchos ejemplos, especialmente entre los exilados cubanos, pero dos se destacan sobre los demás. Orlando Bosch y Luis Posada Carriles. Ambos tienen largos y bien documentados historiales como terroristas internacionales, pero uno de sus delitos conjuntos es histórico: la primera voladura de un avión de pasajeros en vuelo ocurrida en el continente americano. El vuelo 455 de Cubana de Aviación, que el 6 de octubre de 1976 estalló a pocos minutos de haber despegado de Barbados, en el que murieron las 73 personas que estaban abordo.
Bosch y Carriles, cuyas carreras con la CIA comenzaron alrededor de 1960, planificaron la voladura en Caracas y les proporcionaron los explosivos a dos venezolanos reclutados por Posada. Los dos fueron descubiertos, acusados y sentenciados a largos años de cárcel, pero no Bosch ni Posada, que fueron protegidos por el entonces presidente de Venezuela, Carlos Andrés Pérez, quien tiene su propia historia de colaborador de la CIA. Aunque ambos fueron detenidos y juzgados por los tribunales venezolanos como autores intelectuales del delito, ninguno fue condenado.
Bosch fue puesto en libertad en 1988 y regresó a Miami, pero fue detenido por una antigua violación al beneficio de libertad condicional. El Departamento de Justicia ordenó su deportación por ser un “indeseable” y “el terrorista más peligroso” de América, pero Jeb Bush, hijo del entonces presidente Bush, persuadió a su padre de anular la orden de deportación. Desde entonces Bosch ha vivido libremente en Miami, donde aparece en entrevistas televisivas tratando de justificar el terrorismo contra Cuba.
El juicio de Posada en Venezuela nunca terminó, porque en 1985 escapó de la cárcel, huyó del país y al poco tiempo apareció en El Salvador, trabajando en la operación contraterrorista de la CIA en contra de Nicaragua. Cuando esto terminó, estuvo clandestino en América Central y desde comienzos de la década de 1990 se dedicó a organizar nuevas operaciones terroristas contra Cuba. En 2005 fue detenido en Miami por haber entrado ilegalmente al país, y aunque admitió ante el New York Times que había cometido atentados terroristas en hoteles y otros lugares turísticos en Cuba, en uno de los cuales murió un turista italiano, sólo ha sido acusado de haber mentido al FBI y en su solicitud de naturalización. El gobierno de Bush se niega a declararlo terrorista para que pueda ser juzgado como tal, al mismo tiempo que ignora la solicitud de extradición hecha por Venezuela por ser un fugitivo de la justicia, porque, según afirman de manera absurda, "podría ser torturado en ese país"... El tratamiento que se le ha dado hace pensar que al final será perdonado por Bush, a lo mejor el día de Navidad de 2008, justo antes de abandonar la Casa Blanca, como hizo su padre el día de Navidad de 1992, cuando perdonó al ex secretario de defensa Casper Weinberger y a varios agentes de la CIA por delitos cometidos en el escándalo Iran-Contra de la década de 1980, con lo que impidió que fuesen juzgados el mes siguiente según lo programado.
No es necesario extenderse en lo obvio. La condena de los Cinco de Cuba en Miami por sus esfuerzos antiterroristas, en contraste con la protección oficial de terroristas como Bosch y Posada, deja muy claro que Usamérica es el principal estado patrocinador del terrorismo internacional.
El principal disfraz utilizado para ocultar este programa de agresiones mundiales desde la década de 1980 hasta el presente ha sido la “promoción de la democracia”, una afirmación usada hasta la náusea por presidentes, secretarios de estado y otros que nunca ha engañado a nadie. Siempre ha estado claro que los programas de “promoción de la democracia” de la Fundación Nacional para la Democracia, el Departamento de Estado, la Agencia para el Desarrollo Internacional y otras fundaciones y organismos, no son más que intentos por fomentar y fortalecer fuerzas políticas internas en otros países que estarán bajo el control de Usamérica y protegerán y servirán sus intereses. Los orígenes de este programa se remontan a las operaciones políticas de la CIA en sus inicios en la década de 1940, e incluyen el derrocamiento de gobiernos elegidos democráticamente y la instalación de regímenes que ejercen una represión indescriptible, como por ejemplo Brasil en 1964 y Chile en 1973, por nombrar sólo dos de entre muchos ejemplos.
Claro que en Usamérica ha habido, y hay, una importante y valiosa resistencia a este desarrollo del fascismo, tanto en el Congreso como en organizaciones privadas e individuos, pero en la mayoría de los casos han sido intentos aislados, que actúan a la defensiva y en la retaguardia, en los que muy poco se mencionan los medios manejados por las grandes corporaciones. En el Congreso se han introducido proyectos de leyes para disminuir o terminar el bloqueo económico a Cuba, para modificar los peores aspectos de las leyes represivas, incluso para acusar a Bush y a Cheney, pero parece muy difícil que alguna vez esos proyectos se conviertan en ley. Los dos partidos, en realidad dos ramas de un estado con un partido único, sencillamente han adoptado medidas cada vez más extremas para mantener su monopolio del poder.
Incluso el sistema judicial, que quizá en un momento fue la última esperanza de que se hiciese cumplir la Constitución, ha sido inundado de neoconservadores que la ignoran. Sólo revisemos la apelación de la sentencia dictada contra los Cinco de Cuba en Miami. Los tres jueces de apelación originales del Undécimo Circuito de Atlanta, dictaron una sentencia de 93 páginas en la que apoyaban por unanimidad lo argumentado por la defensa en el sentido de que en Miami era imposible realizar un juicio justo contra cinco agentes cubanos debido a los prejuicios existentes contra Cuba y que la sede del juicio debía cambiarse. Los otros 10 jueces del Circuito, sin embargo, votaron a favor de que la nueva apelación fuese conocida por el tribunal en pleno, el cual, sólo con el voto en contra de dos de los jueces originales (el tercero se había retirado), dejó sin efecto la primera sentencia. Que 10 de los 13 jueces del Tribunal de Circuito estuviesen de acuerdo en que los agentes cubanos podían obtener un juicio imparcial en Miami es un buen ejemplo de cómo se ha corrompido moral e intelectualmente el poder judicial federal.
Así que estos son en verdad días aciagos para Usamérica y, por extensión, para sus aliados, desde su principal socio, el Reino Unido, hasta la OTAN. En Usamérica ha habido otros períodos de represión vergonzosa, como los años posteriores a la Primera Guerra Mundial, pero nunca con un alcance global como ahora.
Como era de esperar, el prestigio de Usamérica en el mundo, si es que alguna vez lo tuvo, ha desaparecido y ha sido sustituido por desdén y desprecio. Prueba de ello es el repudio a Bush y a lo que representa expresado por las miles de personas que protestaron por su presencia en las calles durante su reciente viaje a América Latina, en el que intentó hacer que cinco países se apartasen de la integración regional. Qué contraste con los esclarecedores, idealistas y progresivos movimientos sociales y políticos que están floreciendo en América Latina.
Publicado originalmente en: http://www.counterpunch.org/agee03142007.html
Philip Agee tiene 72 años y fue agente secreto de la CIA en América Latina desde 1960 hasta 1969. Es autor del famoso libro Inside the Company: CIA Diary (Dentro de la compañía/ diario de la CIA) (Penguin Books, 1975), así como de otros libros y artículos. Deportado en 1977 por el Reino Unido y otros cuatro países de la OTAN, desde 1978 vive con su esposa en Hamburgo, Alemania. Viaja con frecuencia a Cuba y América del Sur por actividades de solidaridad y por negocios, y en el año 2000 inició un servicio en línea de viajes a Cuba:
http://www.cubalinda.com
Traducido para Rebelión, Tlaxcala y Cubadebate por Chelo Ramos
Chelo Ramos es miembro de Rebelión, Tlaxcala y Cubadebate. Esta traducción es copyleft para uso no comercial: se puede reproducir libremente, a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, al traductor y la fuente.
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Videos:
- "Misión contra el terror", acerca de los Cinco héroes cubanos prisioneros en cárceles del imperio:
http://es.arcoiris.tv/modules.php?name=Unique&id=824
- Videos de Ivette e Irmita, hijas de René González y Olga Salanueva:
http://www.freethefive.org/updates/USMedia/USMIrmaIvette32107.htm
- "La guerra contra Cuba":
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=44292
- "CIA, la invasión silenciosa":
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=46187
- "Bacardí, el secreto del murciélago":
http://www.youtube.com/watch?v=szexqSWFP9I&mode=related&search
- "Sobre el terrorista Luis Posada Carriles":
http://www.youtube.com/watch?v=M1KAaWgaD3Q
Sitios web:
http://www.antiterroristas.cu
http://www.freethefive.org/
http://www.freeforfive.org/
http://www.cubavsterrorismo.cu/
http://www.granma.cubaweb.cu/secciones/conclusiones/index.html
http://www.familiesforjustice.cu/interface.sp/design/home.tpl.html
http://www.granma.cubaweb.cu/secciones/crimen_barbados/index.html
http://www.ain.cubaweb.cu/2005/abril/17cmfidel.htm
http://www.fabiodicelmo.cu/home.asp
Phillip Agee
http://www.counterpunch.org
Ninguna persona informada puede ignorar la ola de cambios progresistas que recorre América Latina y el Caribe en los últimos tiempos. Durante muchos años, sólo Cuba mantuvo en alto la antorcha a través de sus ejemplares programas de salud y educación gratuitas, y de sus enormes logros en la cultura, los deportes y la ciencia. Aunque hoy en día ningún cubano afirmaría que todo es perfecto, todo lo contrario, probablemente todos estarían de acuerdo en que no hay punto de comparación con la situación de Cuba antes de la Revolución. Todo esto lo hicieron a pesar de los esfuerzos de Usamérica por aislarlos como un ejemplo inaceptable de independencia y autodeterminación, para lo que usó toda clase de métodos sucios, desde la infiltración, el sabotaje, el terrorismo, el asesinato y la guerra económica y biológica, hasta las mentiras incesantes de los medios de comunicación de muchos países. Conozco estos métodos muy bien, pues fui agente de la CIA en América Latina en la década de 1960. Cerca de 3.500 cubanos han muerto debido a actos terroristas y más de 2.000 han quedado incapacitados de forma permanente. Ningún país ha sufrido el terrorismo por tanto tiempo y con tanta persistencia como Cuba.
Durante todos estos años, incluso antes de tomar el poder en 1959, la Revolución cubana se ha visto obligada a obtener información de inteligencia en Usamérica con fines defensivos. Esta era la misión plenamente justificada de los Cinco de Cuba, presos desde 1998 y con largas condenas después de haber sido condenados por varios delitos en Miami, donde era imposible que tuviesen un juicio justo. Se les condenó por conspiración para espiar y para cometer asesinato. No obstante, solamente recogían información relacionada con los terroristas criminales que desde Miami planificaban operaciones en contra de Cuba, actividades ignoradas por el FBI y otros organismos similares. Estos cubanos nunca buscaron ni recibieron información clasificada por el gobierno de Usamérica. Sus casos siguen en apelación y lo estarán por muchos años, pero sus condenas, totalmente prejuiciadas, están, junto con el linchamiento legal de los inmigrantes anarquistas Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti en 1920, entre las injusticias más vergonzosas de la historia de Usamérica. Todos quienes consideran que la imparcialidad, los derechos humanos y la justicia son importantes, deben apoyar la causa por la libertad de los Cinco de Cuba a través de los 300 comités de solidaridad por la Liberación de los Cinco que existen en 90 países.
La política actual de Usamérica, con sus medios y sus metas, puede encontrarse en el informe de casi 500 páginas de la Comisión de Asistencia para una Cuba Libre publicado en 2004 y en la actualización publicada en 2006, la cual tiene un apéndice secreto. Una meta fundamental, la misma en 2007 que en 1959, según creo recordar, es el aislamiento de Cuba para evitar la propagación de este mal ejemplo, y la política actual, si tuviese éxito, significaría nada menos que la anexión de Cuba a Usamérica y su dependencia total, de hecho si no de derecho, como afirman los cubanos. Otras metas fundamentales desde 1959 siguen siendo, casi 50 años después, fomentar una oposición política interna y causar dificultades económicas que produzcan desesperación, hambre y desesperanza. No es ninguna exageración decir que estas metas son genocidas.
La guerra económica que Usamérica libra contra Cuba durante casi 50 años, sin embargo, no ha funcionado, aunque los cubanos que llevan las cuentas calculan su costo en más de 80 mil millones de dólares. La economía cubana, que cayó en picada a principios de la década de 1990 con el colapso de la Unión Soviética, comenzó a recuperarse en 1995. El crecimiento en 2005 fue de 11,8% y en 2006 fue de 12,5%, el mayor de América Latina. Algunos sectores han sobrepasado los niveles de desarrollo de finales de la década de 1980, antes del colapso, y otros ya casi han alcanzado ese mismo nivel. Las exportaciones de servicios, níquel, productos farmacéuticos y otros productos están en auge y Usamérica, a pesar de todo, no ha podido detener ese crecimiento.
Los esfuerzos de Usamérica por aislar a Cuba también han fallado. En septiembre de 2006 Cuba fue elegida, por segunda vez, para presidir el Movimiento de los Países No Alineados, integrado por 118 países, y dos meses después, por decimoquinto año consecutivo, la Asamblea General de las Naciones Unidas votó a favor de condenar el embargo económico de Usamérica a Cuba, esta vez por 183 votos a 4. En 2007, Cuba mantiene relaciones diplomáticas o consulares con 182 países. Además, La Habana es sede de innumerables conferencias internacionales sobre todos los temas imaginables, a las que asisten miles de personas de todo el mundo. Por último, en los últimos años Cuba ha recibido más de 2 millones de turistas extranjeros por año en sus instalaciones vacacionales de muy alta calidad. En lugar de aislar a Cuba, Usamérica se ha aislado a sí misma.
Más de 30.000 médicos y trabajadores de la salud cubanos salvan vidas y previenen enfermedades en 69 países, en muchos casos en áreas muy remotas y de difícil acceso que reciben muy poca, por no decir ninguna, asistencia de los médicos locales. Al mismo tiempo, 30.000 jóvenes provenientes de docenas de países estudian medicina en Cuba con becas del gobierno cubano. Todos fueron escogidos en áreas con escasez de médicos y todos están comprometidos a regresar a sus países de origen para ejercer en esas áreas.
En educación, el programa de alfabetización “Yo sí puedo” ha sido adoptado por cerca de 30 países en los cinco continentes, donde otros miles de cubanos son maestros voluntarios. Mediante este programa en español, portugués, inglés, creole, quechua y aymara, alrededor de 2.000.000 de personas han aprendido a leer y escribir; muchas de ellas luego siguen estudiando a través de toda una variedad de otros programas.
Gracias a estos programas de asistencia internacional, nunca antes la solidaridad del mundo con Cuba, así como su prestigio e influencia, habían sido tan grandes. Fue para defender estos valiosos programas que los Cinco de Cuba viajaron a Miami en la década de 1990.
Luego, en 1999 surgió Hugo Chávez, la última pesadilla de Usamérica en la región. Chávez que sigue el ejemplo de Cuba en Venezuela, con sus enormes ingresos petroleros, para establecer lo que denomina el Socialismo del Siglo XXI, con una política exterior de integración regional de acuerdo con su innovadora Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), que excluye totalmente a Usamérica. Este programa ya está en marcha a través de instituciones como el Mercosur en el comercio, Petrocaribe, Petroandina y Petrosur en el sector energético, el Banco del Sur en el sector financiero y Telesur en el área de los medios electrónicos.
Otro programa en el marco del ALBA es la Operación Milagro para operar gratuitamente a personas con cataratas, glaucoma y otras enfermedades oftalmológicas, que no pueden costear esas intervenciones. El programa comenzó en 2004 como un esfuerzo cubano-venezolano en el que venezolanos viajaban a Cuba para ser intervenidos. En un lapso de dos años, 28 países de América Latina y el Caribe participaban en el programa y las intervenciones para devolver la vista alcanzaban 485.000, 290.000 de ellas a venezolanos. Aviones cargados con pacientes van y vienen a La Habana todos los días, pero a principios de 2007 en Venezuela se estaban construyendo 13 modernas clínicas oftalmológicas, varias de las cuales ya han realizado cientos de operaciones en ese país. También se están construyendo clínicas en Bolivia, Ecuador, Guatemala, Honduras y Haití, todas con planificación y personal cubano. La meta de la Operación Milagro es devolver la vista a 6 millones de latinoamericanos y caribeños en un período de 10 años; además, el programa se está extendiendo a África.
El ejemplo cubano de tantos años y ahora el de Venezuela, han inspirado a los pueblos de Bolivia, Ecuador, Brasil, Argentina, Uruguay y Nicaragua para elegir líderes progresistas. La mayoría ha rechazado el “Consenso de Washington” de la década de 1990 y el modelo neoliberal, así como los esfuerzos de Usamérica por establecer una zona de libre comercio en el área. Todos están en proceso de desarrollar programas sociales y económicos de base, cada uno a su manera, con el objeto de mejorar la calidad de vida de sus pueblos, especialmente de las mayorías largamente excluidas y afectadas por estas injusticias. Aunque los logros de Cuba siguen brillando, la antorcha de la Revolución ha sido efectivamente pasada de la imponente figura de Fidel, aquejado de salud a sus 80 años, a Chávez, otrora militar y docente, inspirado por Simón Bolívar y José Martí.
Cuando reflexiono sobre estas nuevas esperanzas para los cientos de millones que habitan esta enorme región, no puedo dejar de pensar en Próspero, cuando se dirige por última vez a sus discípulos en Ariel, el ensayo clásico de José Enrique Rodó, que aún leen los estudiantes en América Latina. Tomando prestado de La Tempestad e instando a los jóvenes a seguir el elevado espíritu de la virtud y el bien representado por Ariel y a rechazar el tosco materialismo de Usamérica representado por Calibán, Próspero hace una comparación entre el idealismo latinoamericano y Usamérica que es tan válida hoy como en 1900, cuando el ensayo fue publicado por primera vez.
Si bien América Latina se mueve con rapidez hacia posiciones progresistas, casi inimaginables hace apenas 10 años, en contraste Usamérica, al menos desde la era de Reagan, se ha estado moviendo paso a paso hacia el Fascismo del Siglo XXI. El paso se ha acelerado en los últimos seis años del gobierno republicano de George W. Bush, primero, con la adopción de la Ley Patriota, para lo que se aprovechó de la situación de emergencia creada después del ataque a las Torres Gemelas en septiembre de 2001, y luego, con la adopción de la Ley de Comisiones Militares en 2006, ambas con un significativo apoyo de los congresistas demócratas. Otras leyes fortalecen esta tendencia.
El gobierno federal de Usamérica ahora tiene poderes legales para vigilar nuestras comunicaciones, tanto por teléfono como por correo ordinario, correo electrónico y fax, así como nuestras cuentas bancarias, tarjetas de crédito, los sitios que visitamos en la Web y los libros que compramos o leemos en las bibliotecas. Ahora son legales la tortura, las cárceles secretas, el secuestro y el encarcelamiento indefinido sin juicio ni recurso a los tribunales a través del habeas corpus. También lo es la “rendición extraordinaria”, que ocurre cuando el gobierno de Usamérica entrega sus prisioneros a otros gobiernos que probablemente los torturarán y asesinarán. Investigaciones realizadas por el Parlamento Europeo han identificado alrededor de 1.200 vuelos secretos de la CIA que transportan a estas personas a cárceles secretas, para lo cual usan aeropuertos europeos. Cualquier persona, usamericana o de otra nacionalidad, puede hacerse merecedora de este tratamiento, basta con que el gobierno la califique de “combatiente enemigo ilegal”, cuya única definición es alguien que “ha apoyado resuelta y materialmente las hostilidades contra Estados Unidos.” Por hostilidades o actos hostiles puede interpretarse casi cualquier cosa que se oponga a las políticas de Usamérica, desde un discurso que exprese solidaridad con Cuba, hasta una manifestación en protesta por la guerra en Iraq. Si alguna vez un “combatiente enemigo” es llevado a juicio, no será juzgado por sus iguales sino por un tribunal militar usamericano que podrá usar como pruebas rumores y declaraciones obtenidas bajo tortura.
Estos poderes, que recuerdan al régimen Nazi, no son sólo una espada de Damocles usamericana que espera caer sobre quienes ese país percibe como enemigos. Han aplicado la represión, con toda su fuerza, desde la invasión a Afganistán en 2001; de ello hay suficientes pruebas provenientes de las cárceles y los campos de concentración de Bagram, Abu Graib y Guantánamo, así como de los testimonios de muchos inocentes atrapados en este proceso y que fueron posteriormente liberados. Se trata de la aplicación en todo el mundo de un poder fascista embarcado en una nebulosa y no definida “guerra contra el terrorismo” que no tiene fin ni límites geográficos. Desde septiembre de 2001, el gobierno de Bush no ha dejado de dar falsas razones para lo que, en su opinión, son las causas del terrorismo islámico, sin admitir jamás que se trata de la reacción y la resistencia de un pueblo ante las políticas imperiales de Usamérica, ante su apoyo a la ocupación y colonización de las tierras árabes por Israel y a la negativa de Israel de volver a las fronteras anteriores a la Guerra de los Seis Días de 1967.
Hasta 2006 Usamérica había designado a unas 17.000 personas en todo el mundo como “combatientes enemigos”, según informes de prensa. Combínese esta represión con los contratos leoninos otorgados a firmas privadas usamericanas, como por ejemplo en el caso de la seguridad y la “reconstrucción” en Iraq, y el hecho de obligar al gobierno iraquí, siempre con los ojos puestos en el premio, a celebrar “contratos de producción compartida” enormemente perjudiciales para el país, por períodos de 30 años, con las principales compañías petroleras usamericanas y británicas que habían sido excluidas de Iraq antes de la invasión, unido a una de las más fuertes reducciones del poder de los sindicatos en la historia, y se obtiene la unión entre el poder del gobierno y el de las corporaciones que Mussolini, el inventor la palabra en 1919, describió como la esencia del fascismo. La única luz en el túnel ha sido la reciente acusación de 13 agentes de la CIA en Alemania y otros 26 en Italia por secuestro y otras violaciones de las leyes de esos países. Claro que nunca serán juzgados, pero ya es un adelanto que hayan sido acusados.
Otra característica del Fascismo del Siglo XXI de Usamérica es la protección de los terroristas que le han prestado servicios. Existen muchos ejemplos, especialmente entre los exilados cubanos, pero dos se destacan sobre los demás. Orlando Bosch y Luis Posada Carriles. Ambos tienen largos y bien documentados historiales como terroristas internacionales, pero uno de sus delitos conjuntos es histórico: la primera voladura de un avión de pasajeros en vuelo ocurrida en el continente americano. El vuelo 455 de Cubana de Aviación, que el 6 de octubre de 1976 estalló a pocos minutos de haber despegado de Barbados, en el que murieron las 73 personas que estaban abordo.
Bosch y Carriles, cuyas carreras con la CIA comenzaron alrededor de 1960, planificaron la voladura en Caracas y les proporcionaron los explosivos a dos venezolanos reclutados por Posada. Los dos fueron descubiertos, acusados y sentenciados a largos años de cárcel, pero no Bosch ni Posada, que fueron protegidos por el entonces presidente de Venezuela, Carlos Andrés Pérez, quien tiene su propia historia de colaborador de la CIA. Aunque ambos fueron detenidos y juzgados por los tribunales venezolanos como autores intelectuales del delito, ninguno fue condenado.
Bosch fue puesto en libertad en 1988 y regresó a Miami, pero fue detenido por una antigua violación al beneficio de libertad condicional. El Departamento de Justicia ordenó su deportación por ser un “indeseable” y “el terrorista más peligroso” de América, pero Jeb Bush, hijo del entonces presidente Bush, persuadió a su padre de anular la orden de deportación. Desde entonces Bosch ha vivido libremente en Miami, donde aparece en entrevistas televisivas tratando de justificar el terrorismo contra Cuba.
El juicio de Posada en Venezuela nunca terminó, porque en 1985 escapó de la cárcel, huyó del país y al poco tiempo apareció en El Salvador, trabajando en la operación contraterrorista de la CIA en contra de Nicaragua. Cuando esto terminó, estuvo clandestino en América Central y desde comienzos de la década de 1990 se dedicó a organizar nuevas operaciones terroristas contra Cuba. En 2005 fue detenido en Miami por haber entrado ilegalmente al país, y aunque admitió ante el New York Times que había cometido atentados terroristas en hoteles y otros lugares turísticos en Cuba, en uno de los cuales murió un turista italiano, sólo ha sido acusado de haber mentido al FBI y en su solicitud de naturalización. El gobierno de Bush se niega a declararlo terrorista para que pueda ser juzgado como tal, al mismo tiempo que ignora la solicitud de extradición hecha por Venezuela por ser un fugitivo de la justicia, porque, según afirman de manera absurda, "podría ser torturado en ese país"... El tratamiento que se le ha dado hace pensar que al final será perdonado por Bush, a lo mejor el día de Navidad de 2008, justo antes de abandonar la Casa Blanca, como hizo su padre el día de Navidad de 1992, cuando perdonó al ex secretario de defensa Casper Weinberger y a varios agentes de la CIA por delitos cometidos en el escándalo Iran-Contra de la década de 1980, con lo que impidió que fuesen juzgados el mes siguiente según lo programado.
No es necesario extenderse en lo obvio. La condena de los Cinco de Cuba en Miami por sus esfuerzos antiterroristas, en contraste con la protección oficial de terroristas como Bosch y Posada, deja muy claro que Usamérica es el principal estado patrocinador del terrorismo internacional.
El principal disfraz utilizado para ocultar este programa de agresiones mundiales desde la década de 1980 hasta el presente ha sido la “promoción de la democracia”, una afirmación usada hasta la náusea por presidentes, secretarios de estado y otros que nunca ha engañado a nadie. Siempre ha estado claro que los programas de “promoción de la democracia” de la Fundación Nacional para la Democracia, el Departamento de Estado, la Agencia para el Desarrollo Internacional y otras fundaciones y organismos, no son más que intentos por fomentar y fortalecer fuerzas políticas internas en otros países que estarán bajo el control de Usamérica y protegerán y servirán sus intereses. Los orígenes de este programa se remontan a las operaciones políticas de la CIA en sus inicios en la década de 1940, e incluyen el derrocamiento de gobiernos elegidos democráticamente y la instalación de regímenes que ejercen una represión indescriptible, como por ejemplo Brasil en 1964 y Chile en 1973, por nombrar sólo dos de entre muchos ejemplos.
Claro que en Usamérica ha habido, y hay, una importante y valiosa resistencia a este desarrollo del fascismo, tanto en el Congreso como en organizaciones privadas e individuos, pero en la mayoría de los casos han sido intentos aislados, que actúan a la defensiva y en la retaguardia, en los que muy poco se mencionan los medios manejados por las grandes corporaciones. En el Congreso se han introducido proyectos de leyes para disminuir o terminar el bloqueo económico a Cuba, para modificar los peores aspectos de las leyes represivas, incluso para acusar a Bush y a Cheney, pero parece muy difícil que alguna vez esos proyectos se conviertan en ley. Los dos partidos, en realidad dos ramas de un estado con un partido único, sencillamente han adoptado medidas cada vez más extremas para mantener su monopolio del poder.
Incluso el sistema judicial, que quizá en un momento fue la última esperanza de que se hiciese cumplir la Constitución, ha sido inundado de neoconservadores que la ignoran. Sólo revisemos la apelación de la sentencia dictada contra los Cinco de Cuba en Miami. Los tres jueces de apelación originales del Undécimo Circuito de Atlanta, dictaron una sentencia de 93 páginas en la que apoyaban por unanimidad lo argumentado por la defensa en el sentido de que en Miami era imposible realizar un juicio justo contra cinco agentes cubanos debido a los prejuicios existentes contra Cuba y que la sede del juicio debía cambiarse. Los otros 10 jueces del Circuito, sin embargo, votaron a favor de que la nueva apelación fuese conocida por el tribunal en pleno, el cual, sólo con el voto en contra de dos de los jueces originales (el tercero se había retirado), dejó sin efecto la primera sentencia. Que 10 de los 13 jueces del Tribunal de Circuito estuviesen de acuerdo en que los agentes cubanos podían obtener un juicio imparcial en Miami es un buen ejemplo de cómo se ha corrompido moral e intelectualmente el poder judicial federal.
Así que estos son en verdad días aciagos para Usamérica y, por extensión, para sus aliados, desde su principal socio, el Reino Unido, hasta la OTAN. En Usamérica ha habido otros períodos de represión vergonzosa, como los años posteriores a la Primera Guerra Mundial, pero nunca con un alcance global como ahora.
Como era de esperar, el prestigio de Usamérica en el mundo, si es que alguna vez lo tuvo, ha desaparecido y ha sido sustituido por desdén y desprecio. Prueba de ello es el repudio a Bush y a lo que representa expresado por las miles de personas que protestaron por su presencia en las calles durante su reciente viaje a América Latina, en el que intentó hacer que cinco países se apartasen de la integración regional. Qué contraste con los esclarecedores, idealistas y progresivos movimientos sociales y políticos que están floreciendo en América Latina.
Publicado originalmente en: http://www.counterpunch.org/agee03142007.html
Philip Agee tiene 72 años y fue agente secreto de la CIA en América Latina desde 1960 hasta 1969. Es autor del famoso libro Inside the Company: CIA Diary (Dentro de la compañía/ diario de la CIA) (Penguin Books, 1975), así como de otros libros y artículos. Deportado en 1977 por el Reino Unido y otros cuatro países de la OTAN, desde 1978 vive con su esposa en Hamburgo, Alemania. Viaja con frecuencia a Cuba y América del Sur por actividades de solidaridad y por negocios, y en el año 2000 inició un servicio en línea de viajes a Cuba:
http://www.cubalinda.com
Traducido para Rebelión, Tlaxcala y Cubadebate por Chelo Ramos
Chelo Ramos es miembro de Rebelión, Tlaxcala y Cubadebate. Esta traducción es copyleft para uso no comercial: se puede reproducir libremente, a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, al traductor y la fuente.
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Videos:
- "Misión contra el terror", acerca de los Cinco héroes cubanos prisioneros en cárceles del imperio:
http://es.arcoiris.tv/modules.php?name=Unique&id=824
- Videos de Ivette e Irmita, hijas de René González y Olga Salanueva:
http://www.freethefive.org/updates/USMedia/USMIrmaIvette32107.htm
- "La guerra contra Cuba":
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=44292
- "CIA, la invasión silenciosa":
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=46187
- "Bacardí, el secreto del murciélago":
http://www.youtube.com/watch?v=szexqSWFP9I&mode=related&search
- "Sobre el terrorista Luis Posada Carriles":
http://www.youtube.com/watch?v=M1KAaWgaD3Q
Sitios web:
http://www.antiterroristas.cu
http://www.freethefive.org/
http://www.freeforfive.org/
http://www.cubavsterrorismo.cu/
http://www.granma.cubaweb.cu/secciones/conclusiones/index.html
http://www.familiesforjustice.cu/interface.sp/design/home.tpl.html
http://www.granma.cubaweb.cu/secciones/crimen_barbados/index.html
http://www.ain.cubaweb.cu/2005/abril/17cmfidel.htm
http://www.fabiodicelmo.cu/home.asp
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Terrorismo contra Cuba y Operación Cóndor
Por Stella Calloni
(Presentación ante el Tribunal de Pensamiento realizado en Buenos Aires, 16/9/2006)
Nos presentamos ante este Tribunal para informar sobre la situación de cinco jóvenes cubanos, Antonio Guerrero, Fernando González, Gerardo Hernández, Ramón Labañino y René González, condenados ilegalmente, después que el 9 de agosto de 2005 la Corte de Apelaciones del 11º Circuito de Atlanta hizo pública su decisión de revocar sus condenas y ordenar un nuevojuicio ante la evidencia de que era imposible obtener un juicio justo en Miami, lo que violentaba la Constitución de los Estados Unidos.
Sentenciados por tratar de proteger a su pueblo del terrorismo ejercido sobre su país a lo largo de casi medio siglo, en acciones que van desde invasión, bloqueo, que es un acto criminal de guerra, bombardeos, atentados de todo tipo que dejaron miles de víctimas, incluyendo la guerra biológica, también lo han sido por proteger a todos nuestros países.
En la historia que marcó las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, el caso de los Cinco prisioneros políticos del imperio no es sino la continuación de la política criminal que ha existido desde 1959 cuando triunfó la Revolución en esa isla del Caribe contra una dictadura, también impuesta y sostenida por Washington. Pero desde antes, porque esa política tiene profundas raíces en las intenciones imperialistas que se remontan al siglo XVIII, cuando el gobierno de turno en Estados Unidos cercena la independencia lograda por el heroico pueblo cubano en su lucha desigual y extraordinaria contra el imperio español.
Detrás de la injusta e indebida prisión de los Cinco está esta historia a través de la cual se advierte documentadamente la intención de todos los gobiernos norteamericanos por dominar a la pequeña isla del caribe, sin lograrlo, pero también al resto de la región. Y entonces se debe considerar que los Cinco están prisioneros en un país cuyo objetivo anunciado públicamente en estos días es la recolonización de Cuba y cuya administración actual que encabeza George W, Bush ejerce en estos momentos un terrorismo de Estado mundial.
Ese Estado terrorista, que actúa en absoluta ilegalidad internacional, donde su presidente que declaró unilateralmente la guerra preventiva, infinita y sin fronteras a todo el mundo acaba de justificar las inenarrables torturas, los campos de concentración, que no otra cosa son sus cárceles en Afganistán e Irak, las ejecuciones sumarias, que practica en ambos países, ocupados después de una invasión criminal.
Ambos pueblos están sometidos a exterminio y genocidio bajo la ocupación de Estados Unidos y sus aliados, que utilizan a sus viejos mercenarios para una guerra sucia, lo que sólo entre junio y julio han secuestrado, torturado y asesinado a más de ocho mil personas y lo siguen haciendo, además de producir atentados que dejan miles de víctimas en la población civil, para inculparlos a la resistencia y lograr enfrentar a los grupos que la integran.
También el presidente Bush justificó la siembra de cárceles secretas, el traslado de detenidos desaparecidos, a través del mundo, y pidió más poderes para los torturadores en nombre de una presunta lucha contra el terrorismo. El país que tiene prisioneros a los cinco jóvenes, ha cercenado todas las libertades internas y se ha arrogado el derecho a controlar y vigilar la vida de sus ciudadanos, a puntos sólo comparables con los tiempos del nazismo y también de manipular y mentir a su población para mantenerlos bajo el terror y hacerlos cómplice de sus crímenes, como lo hizo Adolf Hitler en su momento en Alemania.
Estados Unidos afrenta a Cuba y América Latina al enviar detenidos-desaparecidos a la base militar, que ilegalmente montó en Guantánamo, territorio cubano ocupado en forma colonial, en pleno Siglo 21 ahora convertido en un campo de concentración, que propagandiza para aterrorizar al mundo.
Pero lo mismo ha hecho a través del siglo pasado, cuando sembró y convalidó todas las dictaduras en América Latina y los más crueles ejemplos de la teoría de Seguridad Nacional de los años ´70.
Es en ese país en que se encuentran prisioneros estos jóvenes y donde los terroristas verdaderos, son protegidos, pagados, amparados y utilizados por ese mismo Estado para sus operaciones de guerra sucia y encubiertas en el mundo.
En este caso me voy a referir a una siniestra Operación de Contrainsurgencia que se realizó en todos nuestros países, en el marco de esas dictaduras que Estados Unidos impuso en América del Sur.
Se trata de la Operación Cóndor, de características selectivas, donde Washington logró crear una coordinadora criminal entre las dictaduras del Cono Sur y cuyas acciones comenzaron desde los años 1974-75, hasta que de alguna manera con la imposición de la dictadura argentina en marzo de 1976, se "institucionaliza" como mecanismo de terror extraterritorial.
Esta Operación criminal de contrainsurgencia, posibilitó la coordinación de las dictaduras del Cono Sur para asesinar, secuestrar, torturar, trasladar ilegalmente de un país a otro a todos los opositores, fue posible por la capacidad y experiencia que para estas acciones habían acumulado los grupos terroristas cubano-americanos de Miami, agentes predilectos de la CIA estadounidense. Pero esencialmente estamos viendo en su accionar uno de los antecedentes más definidos sobre lo que fue la Operación Cóndor. Y bien podría decirse que para ellos fue sólo una continuidad en sus operaciones criminales, pero esta vez trabajando codo a codo, con los organismos de seguridad policiales y militares de todos nuestros países, a los cuáles asesoraron además en sus métodos criminales.
Utilizados los mercenarios cubanos americanos por la CIA y otras instituciones para cubrir sus acciones de guerras sucias en el esquema de la Guerra Fría, trabajaban con todo el apoyo financiero y de los elementos necesarios, y el amparo y protección de los gobiernos estadounidenses.
Son numerosos los documentos que muestran estas relaciones y en los tiempos en que el ex presidente George Bush estaba al frente de la CIA, (1976.1977) se registra un salto cualitativo en las acciones terroristas, esencialmente en sus actividades en toda América Latina.
Esos terroristas pasaron a otras "tareas" después del estrepitoso fracaso de su invasión a Cuba, en Playa Girón en 1961, donde entre otros estuvo también Luis Posadas Carriles, el mismo que se hizo Ranger en Fort Benning, se enroló en la CIA, colaboró con el FBI como experto en explosivos y organizador de equipos de infiltración en operaciones contra objetivos cubanos y luego contra otros países.
De aquellos "invasores" frustrados de Girón, esos grupos actuaron con nuevas modalidades desde mediados de los ´60 para realizar ataques terroristas contra los intereses de Cuba y de otros países relacionados con la Isla, y es muy definido su accionar en los años 1974-1976, un período en que los extremistas anticubanos realizaron, por ejemplo, 202 actos terroristas, que afectaron a 23 países de varios continentes, tal como lo registra en sus trabajos el investigador cubano Jose Luis Méndez y Méndez.
Sólo en Estados Unidos se documentan 113 actos terroristas contra entidades norteamericanas y de otras naciones relacionadas con Cuba. "Cada cinco días, como promedio, se realizó un acto de terror, con su efecto de pavor, daños humanos y materiales", señala Méndez y Méndez. En todo el accionar de estos grupos que desde 1965 tuvieron en jaque a México y otros países, mediante una serie de atentados que están cuidadosamente registrados, y que fueron protegidos y salvados por Estados Unidos, cada vez que se los descubría. La saga de atentados y crímenes contabilizados además en los años 75 y 76, puede seguirse por las noticias aparecidas en algunos medios donde además se publicaban incluso los compendios de "las actividades violentas" y se definía la llamada (por los extremistas anticubanos) "Tercera Posición" sinónimo de terrorismo y de lo que estos grupos definirían en algún momento como "Guerra por los caminos del mundo", tan identificada luego en la Operación Cóndor o en lo que hoy está llevando adelante Estados Unidos en todo el planeta.
En el año ´75, por ejemplo, las sesenta y cinco muertes por atentados triplicaban las cifras de 1974 (21 muertos y 176 heridos); "los daños a la propiedad, según el FBI, " se valoraron por un monto aproximado de 24 millones 500 mil dólares; el año anterior sólo habían ascendido a 8 millones de dólares; es decir, en 1975 hubo un incremento de un 300 % en relación con el año precedente.
La larga jornada terrorista de 1976, que disparó no sólo las acciones criminales sino la cifra de víctimas comenzó -como señala Méndez y Méndez- el 2 de enero, cuando estalló una bomba en el auto de un matrimonio de emigrados cubanos residentes en Cliffside, Nueva Jersey. Ricardo Maldonado y su esposa salieron ilesos por escasos segundos. Al día siguiente, un cable de la agencia española EFE, fechado en los Estados Unidos, sentenciaba: "Entra Estados Unidos en su bicentenario bajo el signo de las bombas y el terrorismo".
Son los mismos terroristas que actuaron contra Cuba, los que fueron torturadores en Vietnam y otros países, los que se jactaban de volar los automóviles de las víctimas del terrorismo de Estado que unificaba a las dictaduras en su accionar conjunto en la Operación Cóndor. Razones tenían los fascistas italianos en sus declaraciones como "testigos protegidos" en Italia, al referirse a las dictaduras del Cono Sur. "Los cubanos de Miami, eran los más expertos" en el arte de asesinar y volar "enemigos"...
Esos "expertos" formados para matar sin piedad fueron figuras claves en la represión en Venezuela, en Centroamérica, trabajando codo a codo con la DINA de Chile, policía política del ex dictador Augusto Pinochet, y con los escuadrones de la muerte en todo el continente, con la "Triple A", sembrando el crimen en las calles argentinas en los años 74-75 y luego con los dictadores de toda la región.
La Operación Cóndor tuvo sus antecedentes básicos en la llamada "Operación Fénix", que la CIA desarrolló en el sudeste asiático a mediados de los años ´60, en otras operaciones similares, incluyendo algunas de la policía antidrogas en América Latina. Pero hubiera sido imposible a los dictadores operar con tanta efectividad contra sus víctimas sin la ayuda de los grupos terroristas cubanos de Miami, que para este fin, el presidente George Bush padre, a su paso por la CIA en los años 76 ordenó agruparse en lo que se conoció como el "Comando de Organizaciones Revolucionarias Unidas" (CORU).
Allí convergieron los grupos más siniestros del terrorismo cubano de Miami, que además tenían una larga experiencia en esto de trasladarse sigilosamente por los países del mundo, para asesinar, volar embajadas cubanas, oficinas vinculadas con la Isla, castigar y desestabilizar a gobiernos más cercanos a Cuba, a políticos de izquierda, realizar miles de atentados terroristas contra el pueblo cubano, volar aviones...
La voladura del avión de Cubana de Aviación (1976) cuando despegó de Barbados no es el único caso, aunque es el más conocido y terrible por la cantidad de víctimas que dejó: 73 personas.
Me voy a referir específicamente a la connotación que tuvo la participación de estos grupos cubanos de Miami en todos los atentados cometidos por los grupos de tareas de las dictaduras de Suramérica y de Centroamérica actuando en forma conjunta.
En este caso, la documentación obtenida, incluyendo a documentos desclasificados y minuciosas investigaciones determinan que desde los años ´60 los grupos terroristas cubano-americanos que dependían de la CIA y otras instituciones estadounidenses llevaron a cabo operaciones criminales no sólo contra Cuba sino en diversos países del mundo.
En los años 1974-75 intentaron instalar en Miami la sede de la Operación Cóndor, nombre que utilizaron en varias acciones.
El 19 de mayo de 2005 algunos documentos oficiales secretos revelados en Washington demostraron que la CIA conocía los planes del grupo dirigido por el terrorista Luis Posada Carriles para hacer estallar el avión de Cubana en 1976, y que el FBI no sólo tenía contacto con uno de los venezolanos que colocaron la bomba en el avión, sino que le facilitó una visa para viajar a Estados Unidos cinco días antes del atentado. (David Brooks, Jim Carson – La Jornada, México )
Los documentos divulgados por la organización independiente National Security Archive en Washington, también incluyeron el primer informe enviado al entonces secretario de Estado Henry Kissinger, por el Buró de Inteligencia del Departamento de Estado sobre el estallido del vuelo 455 de Cubana de Aviación, donde se señala que una fuente de la CIA había escuchado a Posada sobre que iban a atacar un avión cubano y le facilitó el ingreso a EE.UU. en 1976. Luego trabajó con la "contra" nicaragüense después de escapar de Venezuela en 1985. Según el National Security Archive, "no hay nada en los archivos desclasificados que indique que la CIA alertó a las autoridades cubanas de la amenaza terrorista contra los aviones de su país.
Documentos de la CIA aún clasificados indican que el informante podría haber sido el propio Posada, quien en aquel tiempo estaba en contacto periódico con agentes de la CIA y del FBI en Venezuela.
Anteriormente, el National Security Archive con sede en la Universidad George Washington, divulgó informes desclasificados de la CIA y el FBI que identificaban a Posada Carriles como uno de los "ingenieros" del atentado contra el avión cubano que causó la muerte de los 73 pasajeros.
Posada Carriles, confirman los documentos, fue reclutado por la CIA en los años ´60 y mantuvo algún tipo de relación con esa agencia hasta por lo menos junio de 1976. Pero luego sigue trabajando para la CIA y el FBI, como se demostró en las operaciones encubiertas estadunidenses en los ´80, según documentos oficiales previamente divulgados.
Después de escapar de la cárcel en Venezuela en 1985, donde estaba condenado por la voladura del avión de Barbados, Posada Carriles de inmediato fue a El Salvador para trabajar en las operaciones ilícitas estadounidenses de apoyo a la "contra" nicaragüense bajo el mando del coronel Oliver North. Ahí, con el alias de Ramón Medina trabajó bajo Félix Rodríguez (alias Max Gómez), otro cubano anticastrista con largo historial de nexos con la CIA, y quien estaba encargado de enviar armas a la contra desde El Salvador.
Los documentos desclasificados alertando sobre el complot de la bomba en el avión cubano están fechados el 21 de junio de 1976, y reportan que un grupo extremista del cual Orlando Bosch es líder, tiene planes para colocar una bomba en un vuelo de Cubana viajando entre Panamá y Habana".
Eso se produce en el mismo momento en que Bush ordena a sus agentes la creación del CORU, que se hace en 1976 en Bonao, República Dominicana, previa reunión en Costa Rica. Hay un ejemplo que surge de los documentos desclasificados donde el FBI transmite un informe llamado "Intención de Representación Cubana en el Exilio" (RECE) para volar una nave cubana o soviética en Veracruz, México, fechado el 7 de julio de 1965.
Se incluye otra información obtenida de la estación de la CIA en México sobre un pago de Jorge Mas Canosa a Posada Carriles para financiar una operación de sabotaje contra barcos en ese país. El informe dice que Posadas contaba con "110 libras de explosivos C-4 y detonadores", así como algún tipo de minas para llevar a cabo estos atentados.
En un informe transmitido el 13 de julio de 1965 el FBI sobre el grupo encabezado por Posada Carriles (RECE), se mencionan varias operaciones, incluida la de un bombazo en la biblioteca soviética en la ciudad de México.
Según Peter Kornbluh, director del proyecto sobre Cuba del National Security Archive, la documentación desclasificada "no deja ninguna duda de que Posada ha sido uno de los proveedores más incansables de la violencia terrorista".
Otros documentos dan cuenta de que fue la CIA además quien llevó a Chile, a sus grupos de terroristas cubano-americanos operativos, que ya habían actuado como lo hicieron contra cualquier gobierno que consideraban de izquierda o popular en América.
Orlando Bosch fue clave, tanto como Posadas Carriles, Virgilio Paz y otros en la organización de los crímenes de Cóndor. Lo revelan documentos actuales y testimonios en Chile, donde los ubican trabajando codo a codo con la DINA y organizaciones de fascistas italianos desde 1974 y antes.
El general (r) Manuel Contreras, el temible jefe de la DINA chilena ha declarado la participación de estos grupos cubanos. Incluso se habló de la metodología y los explosivos usados, ya que por ejemplo los dos terroristas venezolanos contratados por Bosch y Posadas Carriles para hacer explotar el avión de Cubana usaron cargas de explosivo C-4, la misma que también se usaba en el método de colocar bombas debajo de automóviles, usando imanes y explosivos también C-4, los clásicos de la CIA en sus operaciones terroristas .
Precisamente fueron bombas de este tipo las que se hicieron estallar debajo del automóvil del general Carlos Prats y su esposa Sofía, que asesinaron en Buenos Aires en septiembre de 1974 y en el atentado contra Orlando Letelier, ex ministro del gobierno de Salvador Allende, en septiembre de 1976 en Washington, donde murió junto a su secretaria estadounidense Ronny Moffit, quedando gravemente herido el esposo de ésta.
El periodista Jean-Guy Allard comentó en estos días que es evidente que mientras cinco cubanos siguen encarcelados en EE.UU. por haber infiltrado a los grupos terroristas cubano-americanos, los gobiernos norteamericanos nunca han resuelto oficialmente el atentado del 29 de diciembre de 1975 en el aeropuerto La Guardia de Nueva York, que causó 11 muertos, a pesar de que se comprobó la responsabilidad del terrorista cubano americano Rolando "El Cóndor" Otero, otro de los participantes de los grupos de acción de Posadas Carriles y Bosch.
Esa explosión destruyó enteramente el local, provocando una muerte atroz a once pasajeros y heridas a más de 75 y fue el atentado terrorista más espectacular de la década en esa ciudad, tanto por el número de víctimas como por el lugar y la fecha donde ocurrió. Sin embargo ese crimen de lesa humanidad NUNCA ha sido abordado por Washington y no es recordado por la prensa de ese país.
En ese mismo año el 17 de noviembre, es decir apenas seis semanas antes, una explosión idéntica, había ocurrido en la entrada principal del Aeropuerto Internacional de la ciudad de Miami.
Los días 3 y 4 de diciembre siguiente, ocho bombas más explotaban en esta misma ciudad de la Florida, en lugares como los cuarteles generales del FBI, los del Departamento de Policía de Miami, los edificios del Correo y las oficinas de la Fiscalía federal. Era la forma de protesta contra algunas medidas de Washington que no gustaron a sus terroristas estrellas.
Tres semanas más tarde, el FBI identificó a un sospechoso por sus huellas dactilares en un comunicado reivindicando el atentado del Aeropuerto de Miami. Se trataba de Rolando "El Cóndor" Otero Hernández, perteneciente a la organización terrorista Frente Liberación Nacional de Cuba (FLNC), encabezada por Frank Castro, precisamente una de las que se fusionaría en la Coordinadora de Organizaciones Revolucionarias Unidas (CORU) que crearan Orlando Bosch y Posada Carriles. Y ya se atribuía a Cóndor también el atentado contra el político chileno Bernardo Leighton y su esposa Anita en Roma en 1975. Fue atribuido a "Cóndor" en un comunicado en Miami, y allí se detectó la participación de Virgilio Paz, otro de los hombres del Coru. A fines de 1975, el llamado "Grupo Cero" que pertenecía al Movimiento Nacionalista Cubano de Miami se atribuyó el atentado al acusar de "marxista" a Leighton, que sobrevivió junto a su esposa en condiciones terribles.
En 1980 el periódico Sunday de Londres, atribuyendo sus fuentes al FBI sostuvo que en los atentados de Roma participaron los grupos de Miami y en especial Virgilio Paz. El mismo junto a los hermanos Guillermo e Ignacio Novo Sampol , José Dionisio Suárez y Alvin Ross, participaron en el asesinato de Letelier en Washington, y se los encontró culpables. Ninguno pagó nada.
En 1980 ya se ubicaba a Virgilio Paz – supuestamente prófugo de la justicia estadunidense - en el asesinato de Monseñor Oscar Arnulfo Romero en marzo de 1980 en El Salvador. La finalidad de la CIA fue precisamente usar estos terroristas "estrellas" para cometer crímenes, y que no apareciera abiertamente la mano de la CIA, como había sucedido en operaciones antes del triunfo de la Revolución Cubana.
Sólo para citar un ejemplo, señalo que entre 1974 y 1979, en el primer gobierno del ex presidente Carlos Andrés Pérez, Posada Carriles asumió como jefe del Departamento del Servicio de Inteligencia y Prevención (Disip) de Venezuela, entre otros cargos que tuvo también más tarde en Honduras, El Salvador y Guatemala.
Lo que queremos demostrar es que este equipo, cuya participación quedó claramente documentada en el juicio celebrado en Estados Unidos después del asesinato de Orlando Letelier, fueron condenados, aunque sólo algunos sufrieron leve prisión, como los autores materiales del hecho. El jefe de la operación, el agente de la CIA y la DINA, experto criminal Michael Townley, se pasea libremente por el mundo como testigo protegido. Es la CIA que se protege a sí misma.
He tomado algunos ejemplos básicos para demostrar la calidad de estos terroristas que a veces en unos pocos días atentaban en diversos países. Señalo: el 21 de enero de 1974 colocaron bombas en las embajadas de Argentina, Perú y México; y en julio del mismo año enviaban cartas a los consulados de Cuba con bombas, o en octubre donde colocaron una bomba en la embajada de Panamá en Caracas en protesta contra el gobierno del general Omar Torrijos, en cuyo asesinato también habrían participado operativamente, como se investiga ahora.
Y en base a las investigaciones de Méndez Méndez y otros investigadores cubanos y estadounidenses, continúo sólo para citar algunos de los hechos, porque la cantidad de operaciones criminales supera toda posibilidad de ser mencionadas en esta lectura: que en ese mismo año ´74, el 30 de octubre colocaron una bomba en el Instituto de Amistad venezolano-cubano en Caracas. El 7 de noviembre en el Instituto de Estudios brasileños y en la embajada de Bolivia en Ecuador.
Los atentados en 1975 y 1976 suman decenas, además de su participación en los crímenes de Cóndor. Vale recordar aquí el intento de asesinato del embajador cubano Emilio Aragonés en Buenos Aires.
En el caso de la Operación Cóndor está plenamente documentada su participación en todos los crímenes cometidos, tanto en nuestros países como en Europa y Estados Unidos.
He citado los más conocidos, como son los asesinatos de Carlos Prats y de Orlando Letelier, o el avión de Cubana de Aviación, pero no sólo en estos, sino en todos. Ellos transmitieron su experiencia de esa "guerra por los caminos del mundo", estuvieron con todos los "grupos de tareas" o mercenarios como la "Triple A" de Argentina, en crímenes de lesa humanidad.
Aquí en Buenos Aires, en el centro clandestino de Automotores Orletti, estuvieron, de acuerdo a testimomios diversos, los dos diplomáticos cubanos secuestrados el 9 de agosto de 1976, los jóvenes Crescencio Galañena Hernández, de 26 años y Jesús Cejas Arias, de 22 años, hasta hoy desaparecidos.
A mediados de los años ´90, el ex general Manuel Contreras Sepúlveda, número Uno de la Operación Cóndor y jefe de la Dina chilena, dijo a la jueza argentina María Servini de Cubría, quien lo indagó en Santiago de Chile, que el 11 de agosto de 1976 -dos días después del secuestro de estos dos jóvenes cubanos-, Michael Townley y el cubano-americano Guillermo Novo Sampoll habían viajado a la Argentina para interrogarlos.
"Ellos cooperaron en la tortura y el asesinato de los dos diplomáticos cubanos" sostuvo Contreras. Esto surge también de un informe despachado el 22 de septiembre de 1976 por el coronel Robert Scherrer del FBI, agregado en la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires, cuando envía a Washington una copia de la Secretaría de Informaciones del Estado (SIDE) de Argentina -que precisamente "alquilaba" el local de Automotores Orletti- sobre el resultado de los interrogatorios (torturas) a ambos diplomáticos cubanos. También Scherrer mencionó la presencia del ubicuo agente de la CIA y la DINA, Michael Townley, en los interrogatorios que oficiales argentinos y chilenos hicieron a Galañena Hernández y Cejas Arias. En una autobiografía escrita por Posada Carriles, menciona el asesinato de los dos diplomáticos cubanos como un "éxito" en su lucha contra el "comunismo castrista" y también Bosch reconoció en entrevista con el Miami Herald las operaciones conjuntas de la CIA con las dictaduras de Chile y Argentina: "nuestros aliados se hubieron de comprometer, y así lo realizaron, en el secuestro de dos miembros de la embajada en Buenos Aires, que no han aparecido jamás", dijo.
Muy cerca los tuvimos a todos estos criminales cuando en el año 2000 fueron apresados en Panamá cuando iban a atentar contra el presidente cubano Fidel Castro durante la Cumbre Iberoamericana.
Pero Estados Unidos presionó para que los dejaran libres, como sucedió con el escandaloso indulto decretado por la ex presidente panameña Mireya Moscoso y los sucesos que después han demostrado el amparo estadounidense a estos terroristas.
Si cito estos casos en un informe, que no puede abarcar todo lo actuado por esos criminales, es para comparar la inmoralidad de Estados Unidos en sus acusaciones a los jóvenes antiterroristas cubanos, cuyas informaciones para detectar a esos criminales fueron entregados a los mismos Estados Unidos, para que actuara la justicia y parar la mano del crimen.
¿Pero cómo iba a actuar la justicia estadounidense contra sus propios hombres, destapando la actividad criminal de la CIA y desnudando donde está la mano verdadera del terrorismo?
Y menos aún cuando el actual gobierno estadounidense lleva adelante un esquema de terrorismo mundial, anunciado públicamente en sus nuevos esquemas de Seguridad.
Fernando, René, Gerardo, Ramón y Antonio pagan la culpa de querer parar la mano del terror y si hubieran estado en esos años de la Operación Cóndor, habrían salvado con su accionar cientos de vidas.
Mientras que los criminales anticubanos sigan siendo los socios del horror y el sostén político, gracias a negocios mafiosos, como lo son del actual gobierno de Bush, la lucha contra el terrorismo será sólo una expresión doctrinal sin contenido alguno, sólo utilizada como antes lo fue la Teoría de Seguridad Nacional y la persecución al comunismo, para incrementar el poder de un imperio de por sí terrorista.
FUENTE: http://www.defensahumanidad.cult.cu/artic.php?item%3d2484
Por Stella Calloni
(Presentación ante el Tribunal de Pensamiento realizado en Buenos Aires, 16/9/2006)
Nos presentamos ante este Tribunal para informar sobre la situación de cinco jóvenes cubanos, Antonio Guerrero, Fernando González, Gerardo Hernández, Ramón Labañino y René González, condenados ilegalmente, después que el 9 de agosto de 2005 la Corte de Apelaciones del 11º Circuito de Atlanta hizo pública su decisión de revocar sus condenas y ordenar un nuevojuicio ante la evidencia de que era imposible obtener un juicio justo en Miami, lo que violentaba la Constitución de los Estados Unidos.
Sentenciados por tratar de proteger a su pueblo del terrorismo ejercido sobre su país a lo largo de casi medio siglo, en acciones que van desde invasión, bloqueo, que es un acto criminal de guerra, bombardeos, atentados de todo tipo que dejaron miles de víctimas, incluyendo la guerra biológica, también lo han sido por proteger a todos nuestros países.
En la historia que marcó las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, el caso de los Cinco prisioneros políticos del imperio no es sino la continuación de la política criminal que ha existido desde 1959 cuando triunfó la Revolución en esa isla del Caribe contra una dictadura, también impuesta y sostenida por Washington. Pero desde antes, porque esa política tiene profundas raíces en las intenciones imperialistas que se remontan al siglo XVIII, cuando el gobierno de turno en Estados Unidos cercena la independencia lograda por el heroico pueblo cubano en su lucha desigual y extraordinaria contra el imperio español.
Detrás de la injusta e indebida prisión de los Cinco está esta historia a través de la cual se advierte documentadamente la intención de todos los gobiernos norteamericanos por dominar a la pequeña isla del caribe, sin lograrlo, pero también al resto de la región. Y entonces se debe considerar que los Cinco están prisioneros en un país cuyo objetivo anunciado públicamente en estos días es la recolonización de Cuba y cuya administración actual que encabeza George W, Bush ejerce en estos momentos un terrorismo de Estado mundial.
Ese Estado terrorista, que actúa en absoluta ilegalidad internacional, donde su presidente que declaró unilateralmente la guerra preventiva, infinita y sin fronteras a todo el mundo acaba de justificar las inenarrables torturas, los campos de concentración, que no otra cosa son sus cárceles en Afganistán e Irak, las ejecuciones sumarias, que practica en ambos países, ocupados después de una invasión criminal.
Ambos pueblos están sometidos a exterminio y genocidio bajo la ocupación de Estados Unidos y sus aliados, que utilizan a sus viejos mercenarios para una guerra sucia, lo que sólo entre junio y julio han secuestrado, torturado y asesinado a más de ocho mil personas y lo siguen haciendo, además de producir atentados que dejan miles de víctimas en la población civil, para inculparlos a la resistencia y lograr enfrentar a los grupos que la integran.
También el presidente Bush justificó la siembra de cárceles secretas, el traslado de detenidos desaparecidos, a través del mundo, y pidió más poderes para los torturadores en nombre de una presunta lucha contra el terrorismo. El país que tiene prisioneros a los cinco jóvenes, ha cercenado todas las libertades internas y se ha arrogado el derecho a controlar y vigilar la vida de sus ciudadanos, a puntos sólo comparables con los tiempos del nazismo y también de manipular y mentir a su población para mantenerlos bajo el terror y hacerlos cómplice de sus crímenes, como lo hizo Adolf Hitler en su momento en Alemania.
Estados Unidos afrenta a Cuba y América Latina al enviar detenidos-desaparecidos a la base militar, que ilegalmente montó en Guantánamo, territorio cubano ocupado en forma colonial, en pleno Siglo 21 ahora convertido en un campo de concentración, que propagandiza para aterrorizar al mundo.
Pero lo mismo ha hecho a través del siglo pasado, cuando sembró y convalidó todas las dictaduras en América Latina y los más crueles ejemplos de la teoría de Seguridad Nacional de los años ´70.
Es en ese país en que se encuentran prisioneros estos jóvenes y donde los terroristas verdaderos, son protegidos, pagados, amparados y utilizados por ese mismo Estado para sus operaciones de guerra sucia y encubiertas en el mundo.
En este caso me voy a referir a una siniestra Operación de Contrainsurgencia que se realizó en todos nuestros países, en el marco de esas dictaduras que Estados Unidos impuso en América del Sur.
Se trata de la Operación Cóndor, de características selectivas, donde Washington logró crear una coordinadora criminal entre las dictaduras del Cono Sur y cuyas acciones comenzaron desde los años 1974-75, hasta que de alguna manera con la imposición de la dictadura argentina en marzo de 1976, se "institucionaliza" como mecanismo de terror extraterritorial.
Esta Operación criminal de contrainsurgencia, posibilitó la coordinación de las dictaduras del Cono Sur para asesinar, secuestrar, torturar, trasladar ilegalmente de un país a otro a todos los opositores, fue posible por la capacidad y experiencia que para estas acciones habían acumulado los grupos terroristas cubano-americanos de Miami, agentes predilectos de la CIA estadounidense. Pero esencialmente estamos viendo en su accionar uno de los antecedentes más definidos sobre lo que fue la Operación Cóndor. Y bien podría decirse que para ellos fue sólo una continuidad en sus operaciones criminales, pero esta vez trabajando codo a codo, con los organismos de seguridad policiales y militares de todos nuestros países, a los cuáles asesoraron además en sus métodos criminales.
Utilizados los mercenarios cubanos americanos por la CIA y otras instituciones para cubrir sus acciones de guerras sucias en el esquema de la Guerra Fría, trabajaban con todo el apoyo financiero y de los elementos necesarios, y el amparo y protección de los gobiernos estadounidenses.
Son numerosos los documentos que muestran estas relaciones y en los tiempos en que el ex presidente George Bush estaba al frente de la CIA, (1976.1977) se registra un salto cualitativo en las acciones terroristas, esencialmente en sus actividades en toda América Latina.
Esos terroristas pasaron a otras "tareas" después del estrepitoso fracaso de su invasión a Cuba, en Playa Girón en 1961, donde entre otros estuvo también Luis Posadas Carriles, el mismo que se hizo Ranger en Fort Benning, se enroló en la CIA, colaboró con el FBI como experto en explosivos y organizador de equipos de infiltración en operaciones contra objetivos cubanos y luego contra otros países.
De aquellos "invasores" frustrados de Girón, esos grupos actuaron con nuevas modalidades desde mediados de los ´60 para realizar ataques terroristas contra los intereses de Cuba y de otros países relacionados con la Isla, y es muy definido su accionar en los años 1974-1976, un período en que los extremistas anticubanos realizaron, por ejemplo, 202 actos terroristas, que afectaron a 23 países de varios continentes, tal como lo registra en sus trabajos el investigador cubano Jose Luis Méndez y Méndez.
Sólo en Estados Unidos se documentan 113 actos terroristas contra entidades norteamericanas y de otras naciones relacionadas con Cuba. "Cada cinco días, como promedio, se realizó un acto de terror, con su efecto de pavor, daños humanos y materiales", señala Méndez y Méndez. En todo el accionar de estos grupos que desde 1965 tuvieron en jaque a México y otros países, mediante una serie de atentados que están cuidadosamente registrados, y que fueron protegidos y salvados por Estados Unidos, cada vez que se los descubría. La saga de atentados y crímenes contabilizados además en los años 75 y 76, puede seguirse por las noticias aparecidas en algunos medios donde además se publicaban incluso los compendios de "las actividades violentas" y se definía la llamada (por los extremistas anticubanos) "Tercera Posición" sinónimo de terrorismo y de lo que estos grupos definirían en algún momento como "Guerra por los caminos del mundo", tan identificada luego en la Operación Cóndor o en lo que hoy está llevando adelante Estados Unidos en todo el planeta.
En el año ´75, por ejemplo, las sesenta y cinco muertes por atentados triplicaban las cifras de 1974 (21 muertos y 176 heridos); "los daños a la propiedad, según el FBI, " se valoraron por un monto aproximado de 24 millones 500 mil dólares; el año anterior sólo habían ascendido a 8 millones de dólares; es decir, en 1975 hubo un incremento de un 300 % en relación con el año precedente.
La larga jornada terrorista de 1976, que disparó no sólo las acciones criminales sino la cifra de víctimas comenzó -como señala Méndez y Méndez- el 2 de enero, cuando estalló una bomba en el auto de un matrimonio de emigrados cubanos residentes en Cliffside, Nueva Jersey. Ricardo Maldonado y su esposa salieron ilesos por escasos segundos. Al día siguiente, un cable de la agencia española EFE, fechado en los Estados Unidos, sentenciaba: "Entra Estados Unidos en su bicentenario bajo el signo de las bombas y el terrorismo".
Son los mismos terroristas que actuaron contra Cuba, los que fueron torturadores en Vietnam y otros países, los que se jactaban de volar los automóviles de las víctimas del terrorismo de Estado que unificaba a las dictaduras en su accionar conjunto en la Operación Cóndor. Razones tenían los fascistas italianos en sus declaraciones como "testigos protegidos" en Italia, al referirse a las dictaduras del Cono Sur. "Los cubanos de Miami, eran los más expertos" en el arte de asesinar y volar "enemigos"...
Esos "expertos" formados para matar sin piedad fueron figuras claves en la represión en Venezuela, en Centroamérica, trabajando codo a codo con la DINA de Chile, policía política del ex dictador Augusto Pinochet, y con los escuadrones de la muerte en todo el continente, con la "Triple A", sembrando el crimen en las calles argentinas en los años 74-75 y luego con los dictadores de toda la región.
La Operación Cóndor tuvo sus antecedentes básicos en la llamada "Operación Fénix", que la CIA desarrolló en el sudeste asiático a mediados de los años ´60, en otras operaciones similares, incluyendo algunas de la policía antidrogas en América Latina. Pero hubiera sido imposible a los dictadores operar con tanta efectividad contra sus víctimas sin la ayuda de los grupos terroristas cubanos de Miami, que para este fin, el presidente George Bush padre, a su paso por la CIA en los años 76 ordenó agruparse en lo que se conoció como el "Comando de Organizaciones Revolucionarias Unidas" (CORU).
Allí convergieron los grupos más siniestros del terrorismo cubano de Miami, que además tenían una larga experiencia en esto de trasladarse sigilosamente por los países del mundo, para asesinar, volar embajadas cubanas, oficinas vinculadas con la Isla, castigar y desestabilizar a gobiernos más cercanos a Cuba, a políticos de izquierda, realizar miles de atentados terroristas contra el pueblo cubano, volar aviones...
La voladura del avión de Cubana de Aviación (1976) cuando despegó de Barbados no es el único caso, aunque es el más conocido y terrible por la cantidad de víctimas que dejó: 73 personas.
Me voy a referir específicamente a la connotación que tuvo la participación de estos grupos cubanos de Miami en todos los atentados cometidos por los grupos de tareas de las dictaduras de Suramérica y de Centroamérica actuando en forma conjunta.
En este caso, la documentación obtenida, incluyendo a documentos desclasificados y minuciosas investigaciones determinan que desde los años ´60 los grupos terroristas cubano-americanos que dependían de la CIA y otras instituciones estadounidenses llevaron a cabo operaciones criminales no sólo contra Cuba sino en diversos países del mundo.
En los años 1974-75 intentaron instalar en Miami la sede de la Operación Cóndor, nombre que utilizaron en varias acciones.
El 19 de mayo de 2005 algunos documentos oficiales secretos revelados en Washington demostraron que la CIA conocía los planes del grupo dirigido por el terrorista Luis Posada Carriles para hacer estallar el avión de Cubana en 1976, y que el FBI no sólo tenía contacto con uno de los venezolanos que colocaron la bomba en el avión, sino que le facilitó una visa para viajar a Estados Unidos cinco días antes del atentado. (David Brooks, Jim Carson – La Jornada, México )
Los documentos divulgados por la organización independiente National Security Archive en Washington, también incluyeron el primer informe enviado al entonces secretario de Estado Henry Kissinger, por el Buró de Inteligencia del Departamento de Estado sobre el estallido del vuelo 455 de Cubana de Aviación, donde se señala que una fuente de la CIA había escuchado a Posada sobre que iban a atacar un avión cubano y le facilitó el ingreso a EE.UU. en 1976. Luego trabajó con la "contra" nicaragüense después de escapar de Venezuela en 1985. Según el National Security Archive, "no hay nada en los archivos desclasificados que indique que la CIA alertó a las autoridades cubanas de la amenaza terrorista contra los aviones de su país.
Documentos de la CIA aún clasificados indican que el informante podría haber sido el propio Posada, quien en aquel tiempo estaba en contacto periódico con agentes de la CIA y del FBI en Venezuela.
Anteriormente, el National Security Archive con sede en la Universidad George Washington, divulgó informes desclasificados de la CIA y el FBI que identificaban a Posada Carriles como uno de los "ingenieros" del atentado contra el avión cubano que causó la muerte de los 73 pasajeros.
Posada Carriles, confirman los documentos, fue reclutado por la CIA en los años ´60 y mantuvo algún tipo de relación con esa agencia hasta por lo menos junio de 1976. Pero luego sigue trabajando para la CIA y el FBI, como se demostró en las operaciones encubiertas estadunidenses en los ´80, según documentos oficiales previamente divulgados.
Después de escapar de la cárcel en Venezuela en 1985, donde estaba condenado por la voladura del avión de Barbados, Posada Carriles de inmediato fue a El Salvador para trabajar en las operaciones ilícitas estadounidenses de apoyo a la "contra" nicaragüense bajo el mando del coronel Oliver North. Ahí, con el alias de Ramón Medina trabajó bajo Félix Rodríguez (alias Max Gómez), otro cubano anticastrista con largo historial de nexos con la CIA, y quien estaba encargado de enviar armas a la contra desde El Salvador.
Los documentos desclasificados alertando sobre el complot de la bomba en el avión cubano están fechados el 21 de junio de 1976, y reportan que un grupo extremista del cual Orlando Bosch es líder, tiene planes para colocar una bomba en un vuelo de Cubana viajando entre Panamá y Habana".
Eso se produce en el mismo momento en que Bush ordena a sus agentes la creación del CORU, que se hace en 1976 en Bonao, República Dominicana, previa reunión en Costa Rica. Hay un ejemplo que surge de los documentos desclasificados donde el FBI transmite un informe llamado "Intención de Representación Cubana en el Exilio" (RECE) para volar una nave cubana o soviética en Veracruz, México, fechado el 7 de julio de 1965.
Se incluye otra información obtenida de la estación de la CIA en México sobre un pago de Jorge Mas Canosa a Posada Carriles para financiar una operación de sabotaje contra barcos en ese país. El informe dice que Posadas contaba con "110 libras de explosivos C-4 y detonadores", así como algún tipo de minas para llevar a cabo estos atentados.
En un informe transmitido el 13 de julio de 1965 el FBI sobre el grupo encabezado por Posada Carriles (RECE), se mencionan varias operaciones, incluida la de un bombazo en la biblioteca soviética en la ciudad de México.
Según Peter Kornbluh, director del proyecto sobre Cuba del National Security Archive, la documentación desclasificada "no deja ninguna duda de que Posada ha sido uno de los proveedores más incansables de la violencia terrorista".
Otros documentos dan cuenta de que fue la CIA además quien llevó a Chile, a sus grupos de terroristas cubano-americanos operativos, que ya habían actuado como lo hicieron contra cualquier gobierno que consideraban de izquierda o popular en América.
Orlando Bosch fue clave, tanto como Posadas Carriles, Virgilio Paz y otros en la organización de los crímenes de Cóndor. Lo revelan documentos actuales y testimonios en Chile, donde los ubican trabajando codo a codo con la DINA y organizaciones de fascistas italianos desde 1974 y antes.
El general (r) Manuel Contreras, el temible jefe de la DINA chilena ha declarado la participación de estos grupos cubanos. Incluso se habló de la metodología y los explosivos usados, ya que por ejemplo los dos terroristas venezolanos contratados por Bosch y Posadas Carriles para hacer explotar el avión de Cubana usaron cargas de explosivo C-4, la misma que también se usaba en el método de colocar bombas debajo de automóviles, usando imanes y explosivos también C-4, los clásicos de la CIA en sus operaciones terroristas .
Precisamente fueron bombas de este tipo las que se hicieron estallar debajo del automóvil del general Carlos Prats y su esposa Sofía, que asesinaron en Buenos Aires en septiembre de 1974 y en el atentado contra Orlando Letelier, ex ministro del gobierno de Salvador Allende, en septiembre de 1976 en Washington, donde murió junto a su secretaria estadounidense Ronny Moffit, quedando gravemente herido el esposo de ésta.
El periodista Jean-Guy Allard comentó en estos días que es evidente que mientras cinco cubanos siguen encarcelados en EE.UU. por haber infiltrado a los grupos terroristas cubano-americanos, los gobiernos norteamericanos nunca han resuelto oficialmente el atentado del 29 de diciembre de 1975 en el aeropuerto La Guardia de Nueva York, que causó 11 muertos, a pesar de que se comprobó la responsabilidad del terrorista cubano americano Rolando "El Cóndor" Otero, otro de los participantes de los grupos de acción de Posadas Carriles y Bosch.
Esa explosión destruyó enteramente el local, provocando una muerte atroz a once pasajeros y heridas a más de 75 y fue el atentado terrorista más espectacular de la década en esa ciudad, tanto por el número de víctimas como por el lugar y la fecha donde ocurrió. Sin embargo ese crimen de lesa humanidad NUNCA ha sido abordado por Washington y no es recordado por la prensa de ese país.
En ese mismo año el 17 de noviembre, es decir apenas seis semanas antes, una explosión idéntica, había ocurrido en la entrada principal del Aeropuerto Internacional de la ciudad de Miami.
Los días 3 y 4 de diciembre siguiente, ocho bombas más explotaban en esta misma ciudad de la Florida, en lugares como los cuarteles generales del FBI, los del Departamento de Policía de Miami, los edificios del Correo y las oficinas de la Fiscalía federal. Era la forma de protesta contra algunas medidas de Washington que no gustaron a sus terroristas estrellas.
Tres semanas más tarde, el FBI identificó a un sospechoso por sus huellas dactilares en un comunicado reivindicando el atentado del Aeropuerto de Miami. Se trataba de Rolando "El Cóndor" Otero Hernández, perteneciente a la organización terrorista Frente Liberación Nacional de Cuba (FLNC), encabezada por Frank Castro, precisamente una de las que se fusionaría en la Coordinadora de Organizaciones Revolucionarias Unidas (CORU) que crearan Orlando Bosch y Posada Carriles. Y ya se atribuía a Cóndor también el atentado contra el político chileno Bernardo Leighton y su esposa Anita en Roma en 1975. Fue atribuido a "Cóndor" en un comunicado en Miami, y allí se detectó la participación de Virgilio Paz, otro de los hombres del Coru. A fines de 1975, el llamado "Grupo Cero" que pertenecía al Movimiento Nacionalista Cubano de Miami se atribuyó el atentado al acusar de "marxista" a Leighton, que sobrevivió junto a su esposa en condiciones terribles.
En 1980 el periódico Sunday de Londres, atribuyendo sus fuentes al FBI sostuvo que en los atentados de Roma participaron los grupos de Miami y en especial Virgilio Paz. El mismo junto a los hermanos Guillermo e Ignacio Novo Sampol , José Dionisio Suárez y Alvin Ross, participaron en el asesinato de Letelier en Washington, y se los encontró culpables. Ninguno pagó nada.
En 1980 ya se ubicaba a Virgilio Paz – supuestamente prófugo de la justicia estadunidense - en el asesinato de Monseñor Oscar Arnulfo Romero en marzo de 1980 en El Salvador. La finalidad de la CIA fue precisamente usar estos terroristas "estrellas" para cometer crímenes, y que no apareciera abiertamente la mano de la CIA, como había sucedido en operaciones antes del triunfo de la Revolución Cubana.
Sólo para citar un ejemplo, señalo que entre 1974 y 1979, en el primer gobierno del ex presidente Carlos Andrés Pérez, Posada Carriles asumió como jefe del Departamento del Servicio de Inteligencia y Prevención (Disip) de Venezuela, entre otros cargos que tuvo también más tarde en Honduras, El Salvador y Guatemala.
Lo que queremos demostrar es que este equipo, cuya participación quedó claramente documentada en el juicio celebrado en Estados Unidos después del asesinato de Orlando Letelier, fueron condenados, aunque sólo algunos sufrieron leve prisión, como los autores materiales del hecho. El jefe de la operación, el agente de la CIA y la DINA, experto criminal Michael Townley, se pasea libremente por el mundo como testigo protegido. Es la CIA que se protege a sí misma.
He tomado algunos ejemplos básicos para demostrar la calidad de estos terroristas que a veces en unos pocos días atentaban en diversos países. Señalo: el 21 de enero de 1974 colocaron bombas en las embajadas de Argentina, Perú y México; y en julio del mismo año enviaban cartas a los consulados de Cuba con bombas, o en octubre donde colocaron una bomba en la embajada de Panamá en Caracas en protesta contra el gobierno del general Omar Torrijos, en cuyo asesinato también habrían participado operativamente, como se investiga ahora.
Y en base a las investigaciones de Méndez Méndez y otros investigadores cubanos y estadounidenses, continúo sólo para citar algunos de los hechos, porque la cantidad de operaciones criminales supera toda posibilidad de ser mencionadas en esta lectura: que en ese mismo año ´74, el 30 de octubre colocaron una bomba en el Instituto de Amistad venezolano-cubano en Caracas. El 7 de noviembre en el Instituto de Estudios brasileños y en la embajada de Bolivia en Ecuador.
Los atentados en 1975 y 1976 suman decenas, además de su participación en los crímenes de Cóndor. Vale recordar aquí el intento de asesinato del embajador cubano Emilio Aragonés en Buenos Aires.
En el caso de la Operación Cóndor está plenamente documentada su participación en todos los crímenes cometidos, tanto en nuestros países como en Europa y Estados Unidos.
He citado los más conocidos, como son los asesinatos de Carlos Prats y de Orlando Letelier, o el avión de Cubana de Aviación, pero no sólo en estos, sino en todos. Ellos transmitieron su experiencia de esa "guerra por los caminos del mundo", estuvieron con todos los "grupos de tareas" o mercenarios como la "Triple A" de Argentina, en crímenes de lesa humanidad.
Aquí en Buenos Aires, en el centro clandestino de Automotores Orletti, estuvieron, de acuerdo a testimomios diversos, los dos diplomáticos cubanos secuestrados el 9 de agosto de 1976, los jóvenes Crescencio Galañena Hernández, de 26 años y Jesús Cejas Arias, de 22 años, hasta hoy desaparecidos.
A mediados de los años ´90, el ex general Manuel Contreras Sepúlveda, número Uno de la Operación Cóndor y jefe de la Dina chilena, dijo a la jueza argentina María Servini de Cubría, quien lo indagó en Santiago de Chile, que el 11 de agosto de 1976 -dos días después del secuestro de estos dos jóvenes cubanos-, Michael Townley y el cubano-americano Guillermo Novo Sampoll habían viajado a la Argentina para interrogarlos.
"Ellos cooperaron en la tortura y el asesinato de los dos diplomáticos cubanos" sostuvo Contreras. Esto surge también de un informe despachado el 22 de septiembre de 1976 por el coronel Robert Scherrer del FBI, agregado en la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires, cuando envía a Washington una copia de la Secretaría de Informaciones del Estado (SIDE) de Argentina -que precisamente "alquilaba" el local de Automotores Orletti- sobre el resultado de los interrogatorios (torturas) a ambos diplomáticos cubanos. También Scherrer mencionó la presencia del ubicuo agente de la CIA y la DINA, Michael Townley, en los interrogatorios que oficiales argentinos y chilenos hicieron a Galañena Hernández y Cejas Arias. En una autobiografía escrita por Posada Carriles, menciona el asesinato de los dos diplomáticos cubanos como un "éxito" en su lucha contra el "comunismo castrista" y también Bosch reconoció en entrevista con el Miami Herald las operaciones conjuntas de la CIA con las dictaduras de Chile y Argentina: "nuestros aliados se hubieron de comprometer, y así lo realizaron, en el secuestro de dos miembros de la embajada en Buenos Aires, que no han aparecido jamás", dijo.
Muy cerca los tuvimos a todos estos criminales cuando en el año 2000 fueron apresados en Panamá cuando iban a atentar contra el presidente cubano Fidel Castro durante la Cumbre Iberoamericana.
Pero Estados Unidos presionó para que los dejaran libres, como sucedió con el escandaloso indulto decretado por la ex presidente panameña Mireya Moscoso y los sucesos que después han demostrado el amparo estadounidense a estos terroristas.
Si cito estos casos en un informe, que no puede abarcar todo lo actuado por esos criminales, es para comparar la inmoralidad de Estados Unidos en sus acusaciones a los jóvenes antiterroristas cubanos, cuyas informaciones para detectar a esos criminales fueron entregados a los mismos Estados Unidos, para que actuara la justicia y parar la mano del crimen.
¿Pero cómo iba a actuar la justicia estadounidense contra sus propios hombres, destapando la actividad criminal de la CIA y desnudando donde está la mano verdadera del terrorismo?
Y menos aún cuando el actual gobierno estadounidense lleva adelante un esquema de terrorismo mundial, anunciado públicamente en sus nuevos esquemas de Seguridad.
Fernando, René, Gerardo, Ramón y Antonio pagan la culpa de querer parar la mano del terror y si hubieran estado en esos años de la Operación Cóndor, habrían salvado con su accionar cientos de vidas.
Mientras que los criminales anticubanos sigan siendo los socios del horror y el sostén político, gracias a negocios mafiosos, como lo son del actual gobierno de Bush, la lucha contra el terrorismo será sólo una expresión doctrinal sin contenido alguno, sólo utilizada como antes lo fue la Teoría de Seguridad Nacional y la persecución al comunismo, para incrementar el poder de un imperio de por sí terrorista.
FUENTE: http://www.defensahumanidad.cult.cu/artic.php?item%3d2484
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