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Una historia verdadera sobre un hombre verdadero: mensaje para Mumia Abu-Jamal
by Gloria Arenas
Sunday Dec 14th, 2008 8:35 PM
Mensaje de la presa política mexicana Gloria Arenas leído en acciones de solidaridad en la Ciudad de México el 6 de diciembre en el zócalo y el 9 de diciembre ante la embajada EU.
Hace cuarenta años, en el país centro de la hegemonía económica y militar mundial, surgió una organización que no sólo reclamaba los derechos de los negros sino que les enseñó a ejercerlos. Las Panteras Negras fundaron escuelas, realizaron proyectos comunitarios, desde abajo dieron vida a un poder autónomo y practicaron la autodefensa contra la brutalidad y el racismo policíaco. En plena Guerra Fría y con todo en contra lograron vencer el temor y el conformismo de la población de los barrios negros y extendieron la organización a varias ciudades importantes de Estados Unidos. El sistema se sintió amenazado y en 1970 lanzó la persecución que incluyó allanamientos armados de las oficinas de la organización, redadas, encarcelamientos, acribillamientos en las calles y en sus hogares, tortura, hostigamientos y una campaña de desprestigio.

Mumia Abu-Jamal tenía solamente quince años de edad cuando se incorporó a las Panteras Negras. Varios años después, en 1981, cuando lo arrestaron, era presidente de la asociación de Periodistas Negros de Filadelfia, había trabajado en diversas radiodifusoras, había denunciado los ataques policíacos contra la organización ecologista MOVE así como las artimañas jurídicas para encarcelar a nueve miembros de esa organización. La actitud congruente y digna de John Africa* debió dejar una honda impresión en el periodista que cubrió el juicio contra ese luchador social en 1981, el mismo año en que Mumia sería aprisionado. Pero la de Mumia es la historia asombrosa de un hombre verdadero.

¿Quién es Mumia Abu-Jamal?

Es el muchacho que se unió a las Panteras Negras, es el periodista comprometido, el comentarista de radio, el luchador social, el escritor, es también el preso político que lleva veintisiete años... Sí, ¡veintisiete años encarcelado! y que sostiene “hay muchos que dicen que es una locura resistir al sistema, pero en realidad es una locura no hacerlo”.

Como preso político Mumia es el exponente de un espíritu libre e insumiso, ha escrito varios libros, entre ellos “Queremos libertad: Una vida en el Partido Panteras Negras,” ha escrito ensayos y numerosos artículos en los que expone de manera convincente y amena la realidad mundial y el carácter imperialista de las intervenciones estadounidenses en diversos países. Es el preso político que antes de pensar en sí mismo, se ocupa de otros presos políticos en Estados Unidos y el mundo.

Mumia ha estado en la fila de la muerte, a un paso de la pena capital, por un delito que no cometió. Está sentenciado a cadena perpetua, pero a despecho de sus verdugos es capaz de alzar su voz desde el corredor de la muerte para decir con una claridad política extraordinaria “hay que apoyar a los pueblos de Oaxaca, no solamente con palabras sino con esfuerzos organizadores semejantes en otras partes del mundo, empezando en Estados Unidos”.

Mumia es el preso político que mientras espera que alguien envíe la orden de su ejecución, escribe. No para pedir clemencia, no para lamentarse, sino para manifestar su crítica hacia los grupos de poder en Estados Unidos y la invasión de Iraq. “Es irónico que un gobierno profundamente autocrático que se sostiene en el autoritarismo élite, con operaciones secretas, vigilancia inalámbrica, penales secretos y tortura, insista en que está peleando por algo que se vuelve cada vez más escaso en Estados Unidos ¡Ejem!... la democracia”.

Mumia posee el don de la palabra. Desde muy joven empezó a desarrollarla, esa fue su arma para enfrentar al racismo y al capitalismo. Ahora la utiliza para hablar de los invisibles, de los excluidos, de los oprimidos. Lo mismo reclama justicia para Acteal y Atenco, que para Palestina. No importa el tema que trate, siempre desentraña con sencillez admirable dónde está la mano del imperialismo.

Él es un preso político entre decenas de miles en el mundo, pero su dimensión ética lo hace un ser excepcional, una estrella cuya luz llega a muchas prisiones lejanas. Como presa política no puedo rehusarme a seguir su ejemplo. Los presos y presas políticas de México no podemos dar paso al derrotismo, al desánimo o a la inactividad sabiendo que hay un preso amenazado de muerte, que lleva veintisiete años encarcelado y se mantiene en pie de lucha.

Uno mi voz a las voces que desde México exigimos ¡Libertad para Mumia Abu-Jamal!

Libertad también para Leonard Peltier, y John Graham del Movimiento Indígena Americano; para Marilyn Buck, exguerrillera presa en California; para los puertoriqueños indepentistas, Oscar López Rivera, Carlos Alberto Torres y Haydee Beltrán Torres; para el Chicano Álvaro Luna Hernández; para Jalil Muntaqim, Herman Bell, Mutulu Shakur, Sundiata Acoli, Jalil Al-Amin, Veronza Bowers, Sekou Odinga, Russel Maroon Shoatz, Hugo Pinnell, Ruchell Cinqué Magee, Ojore Lutalo, Chip Fitzgerald, Seth Hayes y Zolo Azania del movimiento negro; para Tom Manning, Jaan Laaman y David Gilbert; para los ecologistas Jeff Luers, Daniel McGowan y Eric McDavid; para los presos del MOVE; para Ramon Labañino, Gerardo Hernández, Fernando González, Antonio Guerrero, y René González, los cinco patriotas cubanos presos en cárceles norteamericanas.

¡Libertad para todos los presos y presas políticas en Estados Unidos!

Referencias:
*Líder de la Organización ecologista MOVE
South End Press, 2004. Traducido al español por la Editorial José Martí, de Cuba.
El Camino desde Oaxaca, 10 de noviembre de 2006
A nombre de la democracia, 3 de junio 2006
Gloria Arenas Agis, Reclusorio de Chiconautla, Ecatepec, diciembre de 2008.
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Gloria Arenas Agis y su esposo Jacobo Silva Nogales eran de la dirigencia del Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI), capturados en una operación en 1999 y torturados durante varios días. Desde sus celdas, participan en la zapatista Otra Campaña. Siguen detenidos ilegalmente; en efecto el Estado está juzgándolos por el mismo delito dos veces en violación de la constitución y alargando ilegalmente las penas por los delitos de rebelión y daño en propiedad ajena.